Eventos especiales

- Redacción

Sainz, premiado por el diario Sport

La primera gala de "Los Valores del Deporte", organizada por el diario Sport, tuvo a Carlos Sainz como uno de los grandes protagonistas, ya que fue galardonado por su impecable trayectoria.

El evento tuvo lugar en un marco tan extraordinario como es el Caixaforum de Madrid. Carlos Sainz llegó acompañado por su mujer, Reyes Vázquez de Castro, para recoger el Premio Valores deportista masculino, que le fue entregado por Javier Tebas, presidente de LaLiga, y Antonio Asensio Mosbah, presidente del Grupo Zeta. Este galardón recayó en él por sus éxitos deportivos durante las tres décadas que lleva compitiendo al máximo nivel, pero sobre todo por los valores que ha sabido transmitir y su compromiso con la sociedad.

El madrileño, de 56 años, ganó en enero de este mismo año su segundo Dakar, reafirmando su condición de ser uno de los pilotos más completos y valorados en el deporte que practica. Sainz es todo un referente en el mundo de los coches, mucho más incluso que lo que podría ilustrar su palmarés porque sirve de referencia a futuras generaciones de deportistas, pero también es un referente por sus valores para los equipos y sus compañeros.

Sainz, en el centro, junto a Antonio Asensio Mosbah (derecha) y Javier Tebas después de recoger su merecido premio. | Valenti Enrich

Pero las gestas de Carlos van mucho más allá del automovilismo. Se ha hecho acreedor del Premio Valores por su comportamiento a lo largo del Dakar, una de las pruebas más duras y exigentes del mundo, que exige durante dos semanas la máxima atención, concentración, dedicación y solidaridad y que, a su vez, su carácter, esfuerzo y tenacidad sirven de ejemplo para otros deportistas, futuras generacionales, el sector del automóvil y la afición en general.

Segunda juventud

Después de haber ganado el título del Mundial de Rallies en 1990 y 1992, con otros cuatro subcampeonatos, Carlos Sainz supo reinventarse en el Dakar. Obtuvo su primer título en 2010 con Volkswagen y en enero de este 2018 logró, nuevamente junto a Lucas Cruz, su segundo título con Peugeot. El Dakar, que le ha permitido vivir una segunda juventud, pone a prueba los vehículos y exige lo mejor de si mismo a los equipos, máximo esfuerzo, compenetración y solidaridad.

Este madrileño de nacimiento y de corazón, que es un amante del fútbol y del Real Madrid, es un deportista que se caracteriza por ser extremadamente meticuloso, exigente, que tiene tenerlo todo bajo control, perfeccionista y polifacético. Otro rasgo que destaca en él es la solidaridad, puesto que siempre está dispuesto a colaborar en iniciativas de carácter social, porque, como acostumbra a repetir “recibo mucho más de lo que dan”.

Nada es fruto de la casualidad. Todo lo contrario. Carlos Sainz es de los que nunca se rinden, de los que siempre se crecen ante la adversidad. A lo largo de su carrera deportiva ha vivido golpes duros, difíciles, pero siempre ha levantado la cabeza y ha sabido reaccionar para reponerse a tiempo. Estos valores son los que hacen que le acompañen muchos aficionados e hicieron que toda España estuviera pendiente de su actuación en el último Dakar, kilómetro a kilómetro, esperando que el deporte hiciese justicia a uno de nuestros más grandes deportistas.

Carlos Sainz ha dedicado su vida a las carreras y a su familia. Casado, tiene tres hijos y, al margen de las dos féminas, Carlos ha seguido la afición de su padre y el próximo año será el único representante español en el campeonato de Fórmula 1, al que llegó hace cuatro temporadas. El padre le ha acompañado desde sus inicios, aconsejado en momentos de duda, guiándole en sus decisiones más importantes para poder llegar a la elite del automovilismo. Ahora, pese a que siempre que puede viaja a los grandes premios, se mantiene en un prudente segundo término.

Carlos no desfallece. A sus 56 años afrontará en enero otra aventura en el Dakar, esta vez con Mini, implicándose como le caracteriza en la puesta a punto de un vehículo que él, mejor que nadie, una de sus grandes virtudes y que es reconocida por todos, sabe poner a punto.