Reportajes

- J.M. FERNÁNDEZ PELLÓN. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Historia del Campeonato de España de Turismos Los chicos del CET

El Campeonato de España de Turismos vivió su máximo apogeo en la temporada 1996. Un momento mágico, preludio de su desaparición, ya que este certamen vivió su última edición, ya muy tocado, en 1997, hace más de 20 años. Gracias a nuestros amigos de “Vuelta Rápida GT”, que los reunió para realizar un antológico programa de radio, algunos de los principales actores del CET de los 90 nos hablaron de aquel mítico campeonato.

¿Qué nombre le ponemos al grupo de WhatsApp? ¿Pilotos del CET?”. José Ángel Sasiambarrena estaba emocionado tras reencontrarse con varios compañeros de fatigas, e incluso rivales, del Campeonato de España de Turismos. Jorge Brichette, siempre buscando la mejor localización para sus fotografías, había situado a los protagonistas de la jornada en las escaleras de acceso a la segunda planta de la nueva torre de control del Circuito del Jarama. Todos ellos, Balba González Camino, Emilio de Villota, Jaime Sornosa “Correcaminos”, Luis Pérez-Sala, Luis Villamil, Antonio Albacete, Teo Martín y el propio Sasiambarrena, tenían los ojos como platos tras haber estado rememorando en este magnífico programa de radio sus andanzas en el CET (Campeonato de España de Turismos). “Sasi”, en plena forma, les ofrecía quedar a comer un día en el restaurante de los Burgueño para aprovechar la cita y hacerse además unas carreras en los karts de sus amigos Ángel y Josué…

Reencontrarnos con este grupo de personas, que durante muchos años han sido protagonistas de nuestro automovilismo –algunos, como Teo Martín, lo siguen siendo actualmente con sus equipos en diversas disciplinas–, fue todo un privilegio. Como seguidores y colaboradores habituales de “Vuelta Rápida GT”, no podíamos más que apoyarles y agradecerles, con la publicación de este reportaje, el enorme esfuerzo logístico que supuso la reunión, en el Circuito del Jarama, de estos grandes personajes del automovilismo nacional.

Con un guión perfectamente estructurado, el programa que dirige Ramón Biosca comenzó con unas palabras de Carlos Gracia, que en la fecha en la que se llevó a cabo este encuentro era el presidente de la RFEdA, cargo que también ostentaba en aquellos años dorados del CET. Gracia, que por diversos compromisos no pudo quedarse hasta el final del programa, fue contundente en sus declaraciones: “Fue un campeonato que marcó una época. El nivel de pilotaje era fantástico, con la participación de pilotos de F1, así como grandes nombres especialistas en carreras de Turismos. Además de la implicación de muchas marcas con sus equipos oficiales, hubo equipos privados muy profesionales que realizaron un gran trabajo. Desafortunadamente, tuvo un final inesperado e incluso bastante desagradable, que aún recuerdo con tristeza. Hubo errores y aciertos, pero, lógicamente, se ven más los errores que llevaron a su desaparición y no quiero eludir responsabilidades. Todo es mejorable. ¿Mirar atrás? La realidad actual es otra. En aquellos momentos, las marcas apostaban por la competición de forma decidida y, cosa curiosa para lo que sucede ahora, los circuitos ponían dinero para que el certamen corriera en sus instalaciones, cuando ahora es precisamente lo contrario, cobran. Había importantes premios por carrera y finales. Cada circuito aportaba unos 3 millones de pesetas, y de eso se extraía para los premios y para realizar la cobertura televisiva junto con la ayuda de las marcas. Creo recordar que había más de 1 millón de pesetas en premios por carrera, ofreciéndose 500.000, 300.000 y 200.000 pesetas de recompensa a los tres primeros clasificados”.

Carlos Gracia: “Cada circuito aportaba unos 3 millones de pesetas, y de eso se extraía para los premios y para realizar la cobertura televisiva”

Tras la intervención de Gracia, el primero de los pilotos en recordar aquella época fue José Ángel Sasiambarrena: “Con el tiempo, te queda lo bueno de aquella época. Lo malo se olvida. Me refiero tanto a lo sucedido fuera de la pista como dentro. Aquellos piques, aquellos roces que tuvimos en los circuitos, son ahora recuerdos entrañables, pero en el momento suponían enfados bastante gordos”.

De los Turismos a los Superturismos

Cada uno de los participantes en este coloquio organizado por “Vuelta Rápida GT” alabó y recordó el Campeonato de España de Turismos con añoranza, y sirven como resumen las palabras de Luis Pérez-Sala: “Fue una época muy bonita, entusiasmante, en la que todos pudimos disfrutar del automovilismo que tanto nos gusta”. Luis fue campeón los años 1991 (Alfa Romeo 75) y 1993 (Nissan Skyline), y precisamente ese último vehículo fue fuente de grandes problemas para el Departamento Técnico de la RFEdA, puesto que su peculiaridad (turbo y 4x4) hizo imprescindible imponerle algunas limitaciones en forma de hándicaps en peso y presión del turbo, que complicaron su puesta a punto.

No fue hasta 1994 cuando la reglamentación del Campeonato de España de Turismos se equiparó con la normativa FIA que había creado los Superturismos (los Clase II FIA) como coches tipo para disputar los certámenes de Turismos de todo el mundo. De ahí que el campeonato pasase a denominarse “de Superturismos” ese año. Con el fin de conseguir más coches y que la adaptación a la nueva categoría no fuera demasiado traumática, el CET se dividió en dos: Superturismos, abierto única y exclusivamente a los Clase II FIA, y Turismos, división en la que tuvieron cabida los modelos de 1993 mejorados.

La llegada de los Superturismos permitió a las marcas participantes no solo traer a España los mismos coches que corrían por toda Europa, sino que además en muchas ocasiones sus equipos se reforzaron con la presencia de pilotos extranjeros, verdaderos especialistas en carreras de coches carrozados.

El Circuito de Alcañiz tenía un trazado y un ambiente muy especial. | Jorge Brichette

Desde 1992, el CET tuvo a Dorna Motor como promotor-organizador, lo que sin duda fue uno de los puntos de apoyo para que este certamen alcanzara las importantes cotas de popularidad que logró en los años 90.

Todos estos ingredientes, interés de las marcas, de los circuitos, un buen promotor, un reglamento FIA con coches espectaculares y grandes pilotos participantes, no fueron óbice para que este certamen tuviera los días contados, puesto que en 1997 se celebró –de aquella manera– su última edición propiamente dicha.

El certamen, denominado Superturismos de la temporada 94 a la 96, tuvo un desenlace bastante traumático, como dijo Luis Villamil: “Me hubiera gustado hablar de esto con Carlos Gracia presente, pero bueno. Pienso que la Federación actuó muy mal, con unas ansias económicas insaciables y con una falta de visión imperdonable. Consiguieron que todo lo logrado en estos tres años anteriores se viniera abajo. Hubo hasta siete pilotos de F1 corriendo en alguna carrera y, entre otras cosas, mucho público en los circuitos. En 1997, la RFEdA convocó el campeonato con unas condiciones que no fueron del agrado de las marcas, que no participaron. Al final hubo dos carreras, y el campeón fue Giovanardi”.

Pero, como nos dijo el propio Sasiambarrena, los recuerdos del CET para todos los presentes eran magníficos, y sin duda, aunque no estuvo allí físicamente, pero sí a través de la conexión telefónica, uno de los que más añoraba aquel certamen era Adrián Campos: “Ha sido el mejor campeonato en el que he competido. Ser piloto oficial de Alfa Corse me permitió sentirme piloto profesional en todos los sentidos: estar bien pagado, contar con un equipo muy serio y profesional y, sobre todo, ganando carreras y un campeonato, como fue aquel del año 1994”.

Para Adrián Campos, su época en el CET fue el mejor de su trayectoria deportiva. | Jorge Brichette / SUTTON

Adrián Campos, que afirmaba que “ya no somos aquellos gallitos de pelea que éramos entonces”, recordó apasionadamente una lucha que mantuvo con Antonio Albacete en el trazado de La Torrecica; sí, Albacete. Antonio le dio un toque en la parte trasera de su coche, pudiendo controlarlo sin salirse, pero, repitiendo la maniobra, a la vuelta siguiente Antonio se salió de la pista. “Yo tuve mis roces con muchos, no solo con Adrián, pero eran lances de carrera. La verdad es que ahora no me acuerdo de ese episodio y sí recuerdo, por el contrario, la vez en la que Adrián, cuando ambos competíamos con los Fiat Tipo, me ayudó a ganar un campeonato en el Jarama al empujarme cuando en la última vuelta de carrera me quedé sin embrague. A él le sancionaron, pero yo gané el título de la categoría”.

Organizar un CET hoy en día

Antes de despedirse, Adrián nos puso la miel en los labios: “Nuestro equipo está involucrado en diversos certámenes FIA, especialmente en Monoplazas, especialidad en la que tradicionalmente tenemos experiencia, aunque también estamos en el WTCC y en el TCR. Si en España se organizara de nuevo un campeonato como el CET, trataríamos de estar en él, sin duda”.

No pasó ni un segundo para que Teo Martín, para quien el CET fue el mejor Campeonato de Turismos del mundo, también lanzara otro órdago: “Aquel certamen, con unas reglas claras, con coches bajo una normativa FIA, con grandes pilotos, fue lo más de lo más. Disfrutamos mucho compitiendo, y naturalmente que estaríamos de vuelta si un certamen de este tipo se pusiera en marcha en España”.

Jordi Gené: “En aquella época se produjo un boom de los Turismos con los Clase II FIA, y como en todo boom llega un momento en el que todo explota”

Al escuchar las palabras de Teo, Villamil, muy riguroso él, como siempre, se acordaba de las polémicas que rodeaban a los pesos mínimos de los coches: “Discutir, hemos discutido siempre, antes de la entrada de los Clase II FIA y después. La igualdad mecánica se basaba en unos pesos mínimos que no eran iguales para todos según se fuera tracción delantera, tracción trasera o 4x4. Ahora podemos ver cómo muchas especialidades, como el WTCC, tienen sistemas similares para igualar los coches. Al final se demuestra –en el momento te genera discusiones– que muchos coches de muchas marcas diferentes pueden acceder a las victorias. Es un mal menor, y al final siempre suele ganar el mejor conjunto piloto-coche. Fue una época dorada para los Turismos, ya que en la categoría de Superturismos llegó a haber 11 marcas implicadas, no en un mismo campeonato, pero sí que hubo 11 firmas que construyeron coches conformes a este reglamento y participaron oficialmente en algún certamen. Estas marcas eran: Alfa Romeo, Audi, BMW, Ford, Opel, Nissan, Renault, Seat, Volvo, Peugeot y Mazda. No recuerdo, ni en Rallyes ni en otra especialidad, que hubiera simultáneamente 11 marcas implicadas”.

Otro de los pilotos que participó en el programa, aunque vía telefónica, fue Jordi Gené, campeón de España en el año 1996 con un Audi A4: “Llevo compitiendo en Turismos desde aquellos años 95-96, y no he parado desde entonces. Sin duda, aquella fue una época dorada para los Turismos. Viéndolo con perspectiva, aquel Campeonato de España nada tenía que envidiar a otros certámenes en los que he competido, como el Mundial de Turismos en los años que he estado con Seat. Por nivel de marcas, de pilotos y de coches, aquel certamen fue magnífico. Yo venía de los Monoplazas y en mis primeras carreras evitaba rozarme con ningún otro piloto. Más tarde ya le cogí el tranquillo y me di cuenta de que el cuerpo a cuerpo es parte del juego en los Turismos. Con el paso del tiempo te das cuenta de lo que fue aquello, y a los invitados del programa los considero grandes amigos, y algunos de ellos, como Emilio de Villota o Luis Pérez-Sala, mis mentores dentro del automovilismo”.

Sobre el final del CET, Gené lo tiene claro:Los Campeonatos de Turismos son cíclicos, acostumbran a durar unos cinco años en pleno apogeo, que es lo que duró el CET y lo que duró el BTCC en los años en los que corrí con los Seat TDI. Cambian los modelos, las marcas varían su política deportiva y un día todo se acaba. En aquella época se produjo un boom de los Turismos con los Clase II FIA, y como en todo boom llega un momento en el que todo explota. No fue solo un problema de España”.

Adrián Campos: “Si en España se organizara de nuevo un campeonato como el CET, trataríamos de estar en él, sin duda”

Cuestionado sobre si el TCR podría ser el reglamento y la categoría que podría recuperar el espíritu del CET, Jordi lo tiene claro: “Por supuesto. Hay mucho interés de las marcas por estos coches y se trata de vehículos técnicamente asequibles para los equipos. La única pega es que en la época de los Superturismos los motores eran atmosféricos y con limitador de régimen. Ahora, con arquitecturas de base diferente en los propulsores y con el turbo, hay motores que simplemente son excepcionales de serie y otros no tanto, con lo que para igualar sus prestaciones no sirve únicamente la colocación de una brida de admisión igual para todos”.

La voz de la experiencia

Emilio de Villota compitió en el Campeonato de España de Turismos en varias épocas, logrando el título en 1983 con un Ford Capri. | Jorge Brichette

De los invitados al programa, Emilio de Villota y Jaime Sornosa “Correcaminos” eran los más veteranos (ambos son del 46 y se llevan 10 días de diferencia, naciendo primero Jaime), y por lo tanto su experiencia dentro del Campeonato de España de Turismos se remonta a tiempos más pretéritos.

En el primer caso, el de uno de los pioneros españoles en la F1, Emilio de Villota participó en varias épocas diferentes: “Mis inicios fueron en la Copa Renault, el campeonato que nos sirvió a muchos pilotos que luego continuamos en otras disciplinas como verdadera escuela. Mi primer contacto con el Campeonato de España de Turismos fue en 1975 con un Ford Capri. Aquella temporada también salimos a hacer algunas carreras del certamen con Jorge de Bagration y el portugués Mario Cabral. Quedamos segundos en una prueba del Campeonato de Europa que se hizo en el Jarama. La otra etapa destacada fue en 1983, cuando también con un Ford Capri logramos el título tras un gran duelo con Paco Romero, que llevaba un BMW. Después de eso, Balba y su padre me recuperaron para los Turismos, y con dos BMW que compramos en Inglaterra corrimos el Nacional. Los resultados no fueron buenos porque durante todo el año corrimos con una suspensión que no iba bien, ya que no estaba adaptada a los pesos del Nacional, pero de todos modos guardo un buen recuerdo de aquel año”.

Por alusiones, Balba asentía sobre aquel año: “Ese año fue para mí mi primer contacto con los Turismos. Había competido en la Fórmula Fiat y con el Súper Seven en Clásicos, aunque ese coche era prácticamente un monoplaza. Me impresionó subirme por primera vez a aquel M3, ya que me pareció muy grande y pesado con respecto a lo que yo había pilotado antes. Fue un año complicado. Al siguiente, que corrí con un Opel Calibra, me lo pasé superbien, no porque el M3 fuera malo, sino porque el Opel era mucho más manejable. Recuerdo que aquel año del M3 tuvimos muchos problemas mecánicos, se rompieron varios motores, y fui directamente en coche a Francia a llevar un motor para repararlo y volví del tirón a Madrid”.

En este encuentro se revivieron momentos emocionantes de las carreras de Circuitos en España. Se rememoraron muchos duelos, como el que mantuvieron Luis Pérez-Sala y “Kuru” Villacieros en el Circuito de Albacete, en el que la victoria se la llevó el piloto del equipo de Teo Martín, pese a que Pérez-Sala le estaba recordando, con toquecitos por detrás, que ahí estaba él dispuesto a arrebatarle la primera posición. “Por eso te acuerdas tú perfectamente, ‘Kuru’, porque ganaste y lo hiciste mejor que yo”, confesaba Luis.

En ese sentido, Jaime Sornosa también recordaba los toques que recibió de un jovencísimo Antonio Albacete en el año 1986. Aquel año, “Correcaminos” logró el título con aquel Renault 11 Turbo patrocinado por Amstrad. Albacete pilotaba un Toyota que le había preparado su padre y estaba dando sus primeros pasos en Turismos. Jaime aportaba como prueba de este duelo sobre la pista un vídeo de YouTube que recogía las imágenes de la retransmisión televisiva de la carrera. “Lo veis, lo veis”, nos decía. ¡Cómo han cambiado los tiempos, y en todos los sentidos!