WRC

- Kevin Muñoz

Tal día como hoy: La última victoria de un coche de propulsión en el WRC

Hace 30 años, Didier Auriol estrenaba su casillero mundialista marcando un hito con su Ford Sierra RS Cosworth.

El 6 de mayo de 1988, el Campeonato del Mundo de Rallyes vivió el último canto del cisne de los vehículos de tracción trasera. ‘El lugar del crimen’ fue la isla de Córcega y el causante de tal hazaña, Didier Auriol. El piloto francés se impuso en el rallye de su país al volante de un Ford Sierra RS Cosworth.

El de Montpellier logró de esta manera abrir su palmarés en el WRC y, de paso, establecer la marca que perdura desde hace 30 años. Desde aquel éxito del galo en los revirados tramos de Córcega, ningún vehículo de propulsión ha vuelto a imponerse en el Mundial…y seguirá siendo así muchos años – o para siempre-.

El que fuese después Campeón del Mundo en 1994, aventajó en más de tres minutos al segundo clasificado de aquel Tour de Corse de 1988, su compatriota Yves Loubet, mientras que otro mítico piloto francés, Bruno Saby, completó el podio en una prueba donde los locales coparon las cuatro primeras posiciones, siendo el mejor ‘del resto del mundo’, Carlos Sainz y Luis Moya al terminar quintos.