WRC

- Kevin Muñoz (Salou)

La última asistencia mixta de la historia del WRC

Anoche el parque de asistencia de PortAventura fue el escenario de algo que no se volverá a repetir en el Mundial en mucho tiempo.

Último RallyRACC mixto y, por consiguiente, última asistencia de la historia del WRC en la que los equipos pasaron sus coches de especificaciones de tierra a asfalto. Suspensiones, frenos, amortiguadores, apéndices aerodinámicos y mucho más para que los pilotos disfrutasen hoy de un vehículo preparado a la perfección para el adherente asfalto de las carretera tarraconenses.

Para cambiar el coche casi por completo los equipos del Mundial disponían de 75 minutos por vehículo (ver vídeo de abajo), margen correcto pero que exige a los mecánicos la mayor de las destrezas para solventar cualquier contratiempo que vaya surgiendo en el proceso de transformación.

 

Un baile ensayado cientos de veces en las instalaciones de las marcas en los días previos al que está siendo el último Rallye Cataluña de formato mixto. Cuando la prueba española regrese al Mundial en 2021, tal y como está firmado, esta volverá a disputarse íntegramente sobre el negro alquitrán, dejando de lado los tramos de tierra que le han acompañado desde la edición de 2010.

Por este motivo, la asistencia de anoche en PortAventura se convirtió, por derecho propio, en un hito histórico del WRC. La FIA y WRC Promoter no quieren más rallyes mixtos debido al elevado coste que estos conllevan, una auténtica lástima ya que cada año era un goce absoluto ver a los mecánicos trabajar a destajo para llevar a cabo un acto mucho más allá de lo comúnmente conocido como ‘chapa y pintura’.