WRC

- Kevin Muñoz

Sébastien Ogier también probó el Fiesta

El tetracampeón mundial sigue con su particular tour de test, después de subirse al Toyota Yaris en Cataluña, ayer le tocó al nuevo World Rally Car de M-Sport.

Ya lo anticipó la semana pasada desde las antípodas: “me gusta juzgar antes de firmar con alguien, también probar el coche, es importante tener algunas sensaciones sobre el WRC que podría pilotar el próximo año”, comentó Ogier.

Y como dicta el refrán, quien avisa no es traidor. Con estas, el tetracampeón mundial más deseado del mercado de pilotos ha aprovechado esta semana para comprobar de primera mano esas sensaciones de las que hablaba antes de tomar una decisión final.

Si el pasado miércoles la provincia de Tarragona fue el escenario del test – tanto en tierra como en asfalto – de Sébastien Ogier con el Toyota Yaris WRC, ayer, su tour de pruebas los llevó hasta las instalaciones del complejo de rallyes de Walters Arena en Gales. Allí, en sus típicas pistas de tierra, le esperaba el equipo M-Sport, con Malcolm Wilson al frente, y su Ford Fiesta RS WRC de 2017.

El francés y su copiloto, Julien Ingrassia, rodaron durante la mañana del viernes al volante de la última máquina creada por la fábrica de Cumbria antes de ceder el volante a Ott Tänak.

Gary Jones |
A Ogier se le va acabando el tiempo para decidirse. ¿Se quedará con el Fiesta?

Malcolm Wilson, que está intentándolo todo para fichar al piloto de Gap - lo que sería un golpe de autoridad y que podría acarrear la vuelta del apoyo oficial de Ford a su equipo – ha comentado al medio inglés Autosport sus sensaciones sobre el test de Ogier con el Fiesta.

“El test fue bien, el coche funcionó a la perfección todo el día”, ha explicado Wilson. “Fue genial ver a Seb en el Fiesta. La gente me había dicho lo sencillo que es trabajar con él y así fue”.

“Empezó el test con la misma puesta a punto que había utilizado el día anterior Ott Tänak. Salió y cuando volvió realizó algunos reajustes, estaba deseando ver cómo iba el coche con esos cambios específicos”.

Tras esta prueba, Wilson ya vuelve a estar centrado en las negociaciones, que entrarán en su fase decisiva la próxima semana.

La intención inicial de Ogier era probar los cuatro World Rally Cars de nueva generación que en menos de dos meses debutarán en el Rallye Monte Carlo. Pero una cosas son los deseos y otras los hechos. Michel Nandan ha comentado que no dejará probar uno de sus Hyundai i20 WRC si el francés no firma antes por la marca coreana, algo parecido a lo que sucede con Citroën. Los de Versalles no quieren dejar probar su C3 WRC a su compatriota sin un contrato de por medio y además están buscando el presupuesto necesario para poder convencer a Ogier y formalizar la que sería la vuelta del hijo pródigo que se marchó de casa antes de ser campeón.