WRC

- Kevin Muñoz

Sébastien Ogier analiza el Citroën C3 WRC

Tras probarlo sobre tierra y asfalto, el francés saca las primeras conclusiones de su nueva arma.

Quizá mediáticamente eclipsado por el desembarco de su tocayo Sébastien Loeb en Hyundai, las últimas semanas han servido para que Sébastien Ogier le haya cogido el pulso al coche con el que buscará su séptimo título mundial, el Citroën C3 WRC.

El regreso del hijo pródigo – aún más tras la ‘trágica’ salida del estandarte de la marca en los últimos 15 años- ha sido la gran operación estratégica llevaba a cabo por Citroën para volver a recuperar la corona mundial.

Ogier, que ya sabe lo que es ser campeón con dos equipos y vehículos distintos, buscará su ‘hat-trick’ particular a partir del próximo Rallye Montecarlo, aunque antes tendrá que acabar de definir muchos aspectos técnicos de su nueva máquina.

“Definitivamente tenemos mucho trabajo. Creo que es normal que cuando cambias de coche veas diferencias. Son positivas y también algunos aspectos negativos”, ha reconocido el francés en la página web oficial del campeonato. "Siempre hay diferencias que necesitas adaptar y algunas que probablemente puedas mejorar. En eso es en lo que ya estamos trabajando".

"Hay cosas que se necesitan cambiar a mejor para ponerlo a mi gusto", ha comentado el galo de 35 años. "Creo que este coche mostró definitivamente una gran velocidad en algunas condiciones concretas el año pasado. Pero creo que lo que falta, si comprobamos los resultados y mi impresión, es que el coche tiene que ser rápido en más condiciones. Eso es lo que necesitamos mejorar”.

Pero todo un hexacampeón como Ogier, el trabajo de evolucionar un coche que no es el más competitivo del certamen y convertirlo en ganador, es un reto que le entusiasma, más si cabe en el equipo donde se formó como piloto.

“Soy yo el que ha cambiado de equipo y los demás se quedan dónde están. Eso les da la oportunidad de estar perfectamente preparados para empezar la próxima temporada. Pero yo probablemente no estaré al 100% o completamente contento con mi coche. Por supuesto, será un gran desafío. Pero eso también es una motivación para mí", ha concluido el piloto de Gap.