WRC

- Kevin Muñoz

OPINIÓN: La difícil papeleta de Mäkinen

La salida de Toyota de Ott Tänak deja en una situación muy delicada al dirigente finlandés.

La alegría ha sido, más bien, efímera. El domingo pasado, en Salou, Tommi Mäkinen veía como el proyecto más importante de su vida se cobraba el éxito por el que él y sus hombres han estado trabajando duro desde hace más de tres años.

Con el título cosechado en Cataluña por Ott Tänak y Martin Järveoja se cerraba el circulo que inició, con todo el mundo en contra, el propio Mäkinen con el beneplácito del presidente de Toyota, Akio Toyoda.

La vuelta de la firma japonesa al Mundial de Rallyes no ha podido ser más exitosa, logrando en su segunda temporada el cetro de constructores y a la tercera el de pilotos y copilotos, además de mantener abiertas sus opciones a reeditar corona entre las marcas en el último envite de la temporada en Australia dentro de dos semanas.

Pero todo el buen hacer del finlandés a nivel de triunfos y éxitos ha quedado en segundo plano con su incapacidad para renovar a su jefe de filas. Dicen las malas lenguas que corren por el Mundial que el fuerte carácter del finlandés, unido a la escasa capacidad comunicativa del estonio, ha sido el cóctel perfecto para terminar con Tänak recalando en Hyundai, sin duda, el fichaje del año.

La escapada del nuevo campeón ha dejado en muy mala situación a un Mäkinen que ha visto como su soberbia le ha jugado en contra. Desde Japón han empezado a aparecer las primeras voces críticas con la gestión llevada a cabo por su director en la no renovación de Tänak y ahora, con el coche a batir en todo tipo de superficie, se encuentra a principios de noviembre, a dos meses vistas del inicio de la nueva temporada, sin un piloto Top en sus filas.

El bueno de Tommi, que durante toda la vida se ha jactado de tener una ‘flor’ que siempre le ha ayudado a salir de las situaciones más delicadas, ahora tendrá que tirar más que nunca de ella para salir de este embrollo.

Ya le ha lanzado la caña a Sébastien Ogier, ya saben aquello de ‘a río revuelto ganancia de pescadores’ en el momento más bajo de la relación del francés con Citroën, aunque parece que el seis veces campeón del mundo prefiere volver a M-Sport Ford antes de ponerse bajo las órdenes de Mäkinen.

Con la opción Ogier más que difícil, el de Toyota tiene varias opciones, como subir a Kalle Rovanperä, o confiar en Andreas Mikkelsen, Elfyn Evans -que ya fue sondeado en el pasado- o Teemu Suninen. Variantes válidas todas ellas pero lejos del rendimiento inmediato que le ha dado un Tänak en las dos últimas campañas. Sea como sea, no me gustaría estar en la tesitura actual de Mäkinen, obligado a sacar, una vez más, el conejo de la chistera como ha ido repitiendo a lo largo de los años.