WRC

- J.M. Fernández Pellón

Ogier, con un Red Bull de F1

Hace unas días Sébastien Ogier cumplió el sueño de todo piloto: conducir un F1. Fue en el circuito austriaco de Spielberg, el ahora denominado Red Bull Ring, y el francés se estrenó a los mandos de un Red Bull RB7 de 2011.

Sébastien Ogier une su nombre al de otros muchos pilotos de rallye que ha tenido la fortuna de conducir un F1. Figuras de la talla de Carlos Sainz, Sébastien Loeb, Tommi Makinen, Dani Sordo tuvieron la fortuna de poder pilotar monoplazas de F1, principalmente gracias a coincidencia de patrocinadores de sus programas.

En el caso del tetracampeón mundial de rallyes francés, que este año compite con el equipo Ford M-Sport, pudo ponerse al volante de un Red Bull RB7 de 2011. El galo, que desde su etapa en Citroën cuenta con el apoyo de Red Bull, probó el F1 en el circuito que la marca de bebidas energéticas posee en Austria, sede del Gran Premio de F1 de ese país.

En un bonito vídeo que podéis ver aquí mismo, se confirma que Ogier tuvo un gran maestro de ceremonias para este su debut en un F1: David Coulthard, ex piloto de F1 y embajador de la marca. En este test no faltó algún que otro sustillo, lógico al querer el piloto de Gap aprovechar la experiencia al máximo.

Sébastien Ogier prueba un F1 Red Bull