WRC

- Laura Martín

Ogier, la mejor inversión de M-Sport Ford

El francés ha logrado su quinto título del mundo, pero en esta ocasión y por vez primera lo ha hecho de la mano de M-Sport, que apostó por él a un elevado precio. 

El francés ha sumado en su palmarés su quinto Campeonato del Mundo de Rallyes. Probablemente se trate del título que más ha tenido que luchar, ya que este año no lo hacía en las filas de Volkswagen. Por lo tanto, el de Gap se ha visto obligado a dar más de sí que nunca, tras verse desprovisto de la superioridad mecánica con la que había contado hasta ese momento.

Desde que Volkswagen anunciase su abandono del Mundial la temporada pasada, las aguas se enturbiaron para Ogier pues, tras proclamarse campeón también el año pasado, se vio de repente sin equipo, sin coche y sin Mundial. En definitiva, sin un volante con el que continuar sumando victorias. Nadie creía que pudiera quedarse fuera del WRC el piloto que acababa de ganar el campeonato, pero lo cierto era que todos los equipos tenían completas sus filas.

Cuando Ogier se enteró de la noticia de Volkswagen, motivada en gran parte por el escándalo del “Diesel Gate”, se puso en marcha para buscar soluciones. Fue entonces cuando salió a su rescate M-Sport, la formación de Malcolm Wilson, que no estaba dispuesta a "Seb" se quedase fuera del Mundial. Y es precisamente a Malcolm Wilson a quien le debe en gran parte su título. Claro está que, sin las manos, de poco sirve un buen coche, pero era este Ford Fiesta WRC lo que necesitaba el francés.

Se adaptó al coche rápidamente, sin apenas tiempo de probarlo, pues fichó por M-Sport en diciembre y la temporada comenzaba con el Montecarlo en enero. Aunque, bien es cierto que, cuando Ogier entró en la formación de Cumbria, se encontró un coche ya puesto a punto por su compañero de equipo, Ott Tänak.

Ogier ha conseguido su pentacampeonato con 227 puntos, cifra que ya no pueden superar sus rivales.  | SUTTON

Un título que hace historia

Con este quinto título del mundo Ogier se sitúa por detrás de Sébastien Loeb, quien sustenta nueve campeonatos. Así, ha superado a Tommi Mäkinen, que consiguió cuatro títulos consecutivos con Mitsubishi, y Juha Kankkunen, que logró también cuatro alternos con Toyota y Lancia. 

Pero, aunque la historia haya finalizado de la mejor manera posible tanto para Ogier como para M-Sport, está en duda que la temporada que viene pueda continuar así, pues aunque suene contradictorio es posible que la marca inglesa tenga que bajar de las nubes, ya que quizá se quede sin los pilotos que este año le han otorgado el Campeonato del Mundo de Constructores y sin el coche en el que tanto tiempo y esfuerzo han invertido.