WRC

- Kevin Muñoz

México 2008: Inicio de la era Sébastien Ogier

La prueba azteca fue el escenario del debut mundialista del tetracampeón mundial y, cómo no, lo hizo ganando la categoría Júnior.

Todas las historias tienen un principio y un final, aunque este todavía está lejos de acabar. Este fin de semana se está disputando el Rallye de México, una de las pruebas más duras del Campeonato del Mundo de Rallyes, y fue precisamente en la edición de 2008 de esta carrera en la que todo un tetracampeón mundial empezó a escribir su historia de oro en el WRC.

Sébastien Ogier, en la actualidad amo y señor del Mundial tras cuatro títulos consecutivos, debutó en el campeonato en aquella ya lejana edición de la cita azteca. Por aquel entonces, el de Gap era una joven promesa recién incorporada al programa júnior de Citroën y fue de la mano de la marca de Versalles con la que participó en su primer rallye del WRC.

De este modo, el Rallye de México de 2008 vio debutar un Ogier de 24 años al volante de su Citroën C2 S1600 oficial. Pese a su inexperiencia sobre el terreno, el galo dejó patente su inconmensurable talento imponiéndose en su estreno dentro de la categoría Júnior.

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Volando de esta manera no es de extrañar que el francés ganase la Júnior

Aquel triunfo fue el preludio de lo que pasaría aquella temporada, ‘Sébastien II’ se hizo con el título para jóvenes pilotos y se sumó al lustroso palmarés de campeones júnior, donde brillaban nombres como los de Sébastien Loeb o Dani Sordo.

México siempre es una prueba especial para Ogier y su inseparable copiloto, Julien Ingrassia. En ella debutaron en el Mundial, en ella suman tres triunfos – todos con Volkwagen –, en ella el pasado año alcanzaban las 100 participaciones en el WRC y en ella han vivido algunas de las situaciones más estrambóticas de su carrera.

En 2013, a pocos kilómetros de sellar su primer triunfo en este rallye, se encontraron una verja cerrada que obstaculizaba el tramo, lo que obligó a Ingrassia a bajarse del Polo R WRC para abrirla antes de continuar la marcha, mientras que en 2016 libraron in extremis a un grupo de vacas sueltas que decidieron que el mejor momento de cruzar la pista era cuando se acercaba el francés a todo trapo.

México fue el inicio de la relación de Sébastien Ogier y el Campeonato del Mundo de Rallyes, una historia brillante, en la que lucen cuatro títulos, 39 victorias, 58 podios – hoy puede caer el 59 -, y 485 scratch. Unos números al alcance de muy pocos y que el de Gap está dispuesto a incrementar para intentar saciar su inagotable sed de triunfos. Él escribe su historia, pero lo que nunca cambiará es que todo empezó en los áridos tramos aztecas.