WRC

- Kevin Muñoz

Con licencia para ganar

Como si del mismísimo James Bond se tratase, Kris Meeke intentará este fin de semana volver a situar la bandera británica en lo más alto del podio del Rallye de Gales.

Si el agente secreto más famoso del Imperio Británico – Bond, James Bond – tenía licencia para matar para preservar y defender los intereses de su país, podríamos decir que Kris Meeke afrontará el Rallye de Gales con una más que merecida licencia para ganar.

Al igual que 007, el piloto de Ulster es un rara avis en la Gran Bretaña actual. De hecho, es el único piloto que defiende la ‘Union Jack’ con opciones reales al triunfo en la cita galesa del WRC. Meeke, norirlandés, espera sumar el tercer triunfo de la temporada ante los suyos, algo que ningún británico logra desde que el malogrado Richard Burns se alzase con la victoria en la edición del 2000.

Sutton | SUTTON
El agente secreto 007 del WRC, Kris Meeke

Si de antemano se presentaba como un objetivo más que complicado, las últimas previsiones meteorológicas dan algo más de opciones al piloto oficial de Citroën. El Rallye de Gales se ha adelantado un par de semanas a su fecha habitual de celebración– ahora en la penúltima carrera del calendario – y esto seguramente repercutirá en el tiempo y estado de sus rápidas pistas de tierra. El barro habitual de las especiales galesas podría ser menos protagonista de lo que nos tiene acostumbrados si, como se espera, no llueve durante las jornadas del rallye. Esta sería una gran noticia para Meeke, que partirá a los tramos muy retrasado y que de haber mucho barro se encontraría unas pistas totalmente destruidas.

Por motivación no será, pero Meeke, al igual que el conocido agente secreto de la gran pantalla, es capaz de lo mejor y de lo peor. No es un piloto que brille por su regularidad, así que habrá que seguir muy de cerca sus evoluciones por los míticos tramos de los bosques de Gales para ver si finalmente, el domingo tras el Power Stage, la bandera británica vuelve a ondear en lo alto del podio a la vez que los miles de galeses, ingleses, escoceses y norirlandeses celebren que, como suele suceder, cualquier tiempo pasado fue mejor.