WRC

- Kevin Muñoz (Llandudno, Gales)

El huracán Lorenzo pone en jaque el Rallye de Gales

Mañana se esperan rachas superiores a los 120 km/h, lo que complicará mucho el transcurso normal de la prueba británica.

La calma antes de la tempestad. Si Gales y en especial Lladudno, la sede de la duodécima cita de la temporada del Mundial de Rallyes, nos recibió ayer con un sol y unas temperaturas más cercanas a las que disfrutamos habitualmente en España por esta época, mañana el panorama cambiará por completo.

El huracán Lorenzo, que ha sido noticia en las últimas horas, ha llegado hoy a la isla vecina de Irlanda y mañana, a primera hora, se espera que se pose encima de gran parte del norte de Gales y el oeste de Inglaterra.

El recorrido de Lorenzo, mañana llegará de pleno a la costa galesa. | Google

Batiendo todos los registros históricos en su trayecto por el medio del Oceáno Atlántico, el huracán ha perdido algo de potencia debido a las frías aguas del mar de Irlanda. Este fenómeno ha dejado el huracán en tormenta tropical después de que hace sólo unos días fuese el primero en llegar a la categoría 5 (con vientos superiores a 250 km/h), lo que le convirtió en el huracán más oriental y septentrional jamás registrado en el Océano Atlántico.

Los organizadores y equipos en alerta
La deriva tomada desde ayer por este fenómeno climatológico ha hecho activar todos los protocolos de seguridad por parte de los organizadores del Rallye de Gales. Ubicado la sede y parque de asistencia de la prueba en la costera localidad de Lladudno, las previsiones indican que mañana podríamos experimentar en primera persona rachas de viento superiores a los 120 km/h, lo que pondrá en jaque todas las estructuras móviles que montan los equipos en las asistencias.

El shakedown de hoy se ha disputado con absoluta normalidad. | Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

La ubicación en el paseo marítimo de la ciudad de las carpas y hospitalities de los equipos del WRC 2, Junior WRC y demás participantes del rallye –las marcas oficiales están en otra zona, más refugiada de las inclemencias-, sin apenas protección ante el viento y el fuerte oleaje que se prevén para la jornada de mañana, hacen temer a las competidores por su integridad física y el bien estar de sus posesiones materiales, por lo que estarán en alerta para intentar evitar el mayor mal posible.

Aunque los efectos de Lorenzo se esperan que vayan disminuyéndose con el paso de las horas, está claro que el viento y las lluvias serán las protagonistas, sobre todo, de la primera etapa del rallye en la que los pilotos deberán hacer frente a más de 115 km repartidos en nueve tramos. Sin duda se presenta un Rallye de Gales que, si ya tenía muchos alicientes, además tendrá un sorprendente e inesperado invitado que pretende hacerse notar.