WRC

- Kevin Muñoz

El eterno adiós de los Grupo B

Las máquinas más espectaculares de la historia de los rallyes se esfumaron para siempre de la competición mundial hace ya 30 años.

Este fin de semana se cumplen tres décadas de la última participación de los coches de Grupo B en los tramos del Campeonato del Mundo de Rallyes. Estas bestias que están en la parte más alta del imaginario colectivo de los seguidores de la especialidad por su espectacularidad, fueron prohibidas tras varios accidentes mortales - entre ellos el de Henri Toivonen en Córcega - por lo que la temporada de 1986 fue la última en la que los aficionados pudieron disfrutar de estos coches en los tramos mundialistas.

Precisamente, estos días se conmemora el 30º aniversario de su última carrera puntuable en el WRC, el Rallye Olympus. Esta cita, que fue la última de 1986, se disputó en territorio norteamericano y vivió el fin de una dorada – y también negra – en el Mundial. Además, la carrera con sede en Tacoma, en el extremo noroeste de EEUU, fue el escenario donde se decidió la pelea por el título de pilotos entre Juha Kankkunen y Marku Alén.

El triunfo en este rallye fue para Alén, que al volante de su Lancia Delta S4 se impuso a su compatriota de Peugeot. Esta victoria, le daba el título provisional al veterano ‘finlandés volador’, una corona que finalmente fue a parar a manos de ‘KKK’ cuando la FISA dictaminó, unos días más tarde, que los resultados del Rallye de San Remo – en la que los Peugeot habían sido descalificados por utilizar un soporte que en las primeras carreras del año sostenía un dispositivo de efecto suelo que ya no montaba tras ser prohibido por la Federación Internacional de Automovilismo - serían validos para el campeonato, una controvertida decisión que dio a Kankkunen el primer de sus cuatro títulos y dejó, una vez más, a Alén sin su ansiado cetro, agrandando así su leyenda de ‘Campeón sin corona’.

Lo que está claro es que 30 años después los Grupo B siguen levantando pasiones entre los aficionados a los rallyes. Su reinado en la cima del Mundial fue relativamente corto, pero más que suficiente para convertirlos en auténticas leyendas. Como se suele decir, nadie desaparece para siempre mientras los recordamos…así que los Peugeot 205 T16, Audi Quattro, Lancia 037 y un largo etcétera, siguen más presentes que nunca. ¡Que vivan los Grupo B!