WRC

- Kevin Muñoz

Dos décadas de World Rally Cars

Hoy se estrena su tercera generación, hace 20 años estos coches debutaron en el Campeonato del Mundo de Rallyes.

En unas horas se pondrá en marcha una nueva edición del Rallye Monte Carlo, una cita marcada en rojo por ser dónde debutará la tercera generación de World Rally Cars. Situación parecida a la que se dio en la carrera del principado hace 20 años, cuando los tramos mundialistas vieron la llegada de las máquinas que han dominado la especialidad en las últimas dos décadas.

Tras la prohibición de los Grupo B a finales de 1986 y la era de los Grupo A, la FIA ideó un nuevo reglamento técnico que permitiese a los fabricantes hacer coches de la categoría reina de los rallyes más rápidos y sofisticados en aras del espectáculo.

En la salida del Montecarlo de 1997, de las tres marcas oficiales que disputaban el Mundial dos estrenaron las versiones World Rally Car de sus coches: Ford y Subaru. La tercera en discordia fue Mitsubishi, que apuró al máximo el desarrollo de sus Lancer Evo campeones con Tommi Mäkinen y que nunca llegó a fabricar un WRC tan competitivo como sus Grupo A.

La carrera monegasca marcó el inicio de una nueva era para los rallyes, siendo los Impreza WRC y Escort WRC los grandes estandartes de este nuevo inicio. El estreno para esta nueva clase no pudo ser mejor, ya que el italiano Piero Liatti se alzó con el triunfo a bordo del recordado deportivo japonés de las estrellas amarillas.

Liatti tuvo el honor de firmar la primera victoria de un World Rally Car

Tras el italiano, Carlos Sainz y Luis Moya certificaron con el segundo puesto del Escort WRC que estos coches llegaban al Mundial para quedarse. Pese a los títulos posteriores de Mitsubishi, los World Rally Car empezaron a dejar su huella en el campeonato.

Después de 20 años, coches como el Peugeot 206 WRC de Marcus Grönholm, los Citroën Xsara, C4 y DS3 de Sébastien Loeb o Subaru Impreza WRC de Richard Burns y Petter Solberg, sin olvidarnos del último gran binomio dominador, Volkswagen Polo R WRC y Sébastien Ogier; ya forman parte del recuerdo colectivo de los seguidores de los rallyes.

Hoy, Montecarlo es una vez más el punto de partida. Ante nosotros la tercera generación de World Rally Cars, los más potentes, dinámicos y agresivos desde su llegada al Mundial, dispuestos a rellenar numerosas páginas de la historia gloriosa de los rallyes y, por qué no, hacernos mirar con menos nostalgia la época de los Grupo B.