WRC

- J.M. FERNÁNDEZ PELLÓN

Cuéntame como paso... hace 40 años

El tercer puesto conseguido por Antonio Zanini y Seat en el Montecarlo de 1977 constituyo todo un acontecimiento que ahora queremos recordar.

El Montecarlo de 1977 ha quedado grabado en la mente de todos los aficionados. Sandro Munari, a los mandos de un Lancia Stratos, conseguía su cuarta victoria en este mítico rallye. Pero para los aficionados españoles, y por entonces incluso para el púbico general, lo más importante fue la tercera posición de Antonio Zanini-Juan Petistco, la cuarta de Salvador Cañellas-Daniel Ferrater y la séptima de Salvador Serviá-Jordi Sabater. Los dos primeros equipos, oficiales de Seat, compitieron a bordo de sendos 124 Especial 1800 Gr.4, y el gerundense pilotó un 1430 1800 Gr.4.

Gracias al departamento Coches Históricos de Seat, garantes de que el bagaje de los casi setenta años de historia de la marca siga vivo, aquel Montecarlo de 1977 estará de nuevo presente gracias a la participación de Salvador Cañellas y Daniel Ferrater. La pareja catalana competirá en el Montecarlo Historique de 2017, en apenas una semana, a bordo de una réplica de aquel Seat 124 D Especial 1800 Gr.4 que cuidadosamente ha construido el departamento que dirige el Isidre López (uno de los miembros de Seat Sport en la época de la marca en el WRC). Precisamente tuvimos la oportunidad de probar ese coche en el Nº 1611 de la revista.

Una gesta histórica

Montecarlo era el rallye, la prueba en la que todo el mundo quería estar. Se trataba de una carrera muy dura. Según nos comentaba Salvador Cañellas el día que probamos su coche: “Salimos con la filosofía de acabar el rallye, de asegurar. Ibamos con ruedas más claveteadas que para poder garantizar que atravesaríamos sin problemas cualquier zona nevada donde los neumáticos más prestacionales podrían causarnos problemas. Ello nos penalizaba en las zonas más rápidas, pero en uno de los tramos cayó una nevada impresionante y eso nos permitió subir numerosas posiciones en la clasificación general, lo que nos colocó justo detrás del primer grupo de pilotos, los que lideraban la carrera.”

Aquel resultado fue una sorpresa para todo el mundo. “Nosotros hicimos lo que podíamos sobre la carretera. Fue un rallye complicado y en el que era fácil cometer un error, lo que les sucedió algunos grandes pilotos que conducían esas máquinas superiores. Tanto la prensa española como la extranjera quedaron sorprendidos por este resultado.”