WRC

- Claudio Luna

¿Será competitivo Ogier con el Citroën en Montecarlo?

Año nuevo, coche nuevo para Ogier, pero el mismo objetivo. ¿Habrán hecho los deberes marca y piloto y podrán luchar por la victoria en Montecarlo? Lo sabremos en pocos días.

En 2010 Sébastien Ogier obtenía su primera victoria mundialista. Fue en el Rallye de Portugal. Conducía un Citroën C4 WRC, hermano gemelo del de su compañero y rival Sébastien Loeb.

Meses más tarde Ogier volvía a ganar con el mismo coche en Japón, y acababa el año con dos victorias y un 4º puesto en un Mundial que ganaba, como no, Sébastien Loeb. Ahí comenzaron los roces con el campeón del mundo, y por extensión con Citroën Sport.

Todo se enturbió más al año siguiente. Ogier no era un novato y tenía hambre de triunfos, como así lo demostró con cinco triunfos con el nuevo DS3 WRC. Loeb vio las orejas al lobo dentro de su propio equipo y puso su granito de arena para que el de Gap saliera del equipo, como así fue.

Ahora, 8 años más tarde y tras 6 títulos de campeón del mundo conseguidos con Volkswagen y Ford (4+2) el hijo “repudiado” vuelve a casa.

La historia ya se conoce. Citroën no encontró en los últimos años a nadie que pudiera sustituir con resultados a Loeb, y deambuló por el Mundial con pilotos como Hirvonen, Sordo, Meeke, Ostberg, Breen, todos ellos excelentes, pero ninguno especial. Tuvo que volver Loeb en 2018 para ganar en el RallyRACC y demostrar que el coche no era inferior al resto. Antes, Meeke había conseguido tres triunfos en años anteriores, pero las facturas por los arreglos de los coches eran más relevantes que los triunfos que lograba.

El último paso de Citroën fue echar un órdago por Ogier, una maniobra con la que se apoderarían del campeón de los últimos 6 años. En ese escenario Loeb quedaba fuera, algo comprensible dada la rivalidad entre los dos franceses y a la edad del nueve veces campeón del mundo.

Ahora solo falta saber si la asociación Citroën-Ogier dará sus resultados a las primeras de cambio.

Montacarlo nos sacará de dudas.