WRC

- Kevin Muñoz

Carlos del Barrio tiene cuerda para rato

El copiloto cántabro no se conforma con la victoria en Cerdeña y espera seguir agrandando su palmarés en los próximos años.

Una semana después de alzarse con su segundo triunfo en el Mundial de Rallyes junto a Dani Sordo, Carlos del Barrio ha dejado bien claro su objetivo de seguir peleando por las victorias en la élite de la especialidad, como mínimo, hasta los 65 años.

El santanderino se convirtió en el Rallye de Italia en el tercer piloto más veterano en ganar una prueba puntuable del WRC. Con 50 años, 10 meses y 1 día, Del Barrio solamente está superado en esta peculiar clasificación por el sueco Arne Hertz, que se impuso en el Rallye de Cataluña de 1991 junto a Armin Schwarz cuando tenía 52 años, 7 meses y 7 días; y por el neozelandés John Kennard, que venció el Rallye de Argentina de 2016 acompañando a su compatriota Hayden Paddon a la edad de 57 años, 2 meses y 13 días.

Gallina vieja hace buen caldo
“No me conformo con el bronce”, ha reconocido el propio Carlos del Barrio en sus redes sociales cuando un seguidor le hizo llegar esta curiosa estadística. “Mi objetivo es seguir en activo hasta los 65 años. Este fin de semana está corriendo Denis Giraudet (63 años) con Oliver Solberg en EEUU”, ha sentenciado el cántabro, dejando meridianamente claro su deseo profesional.

De hecho, el navegante de Dani Sordo es actualmente el copiloto más longevo de los que compiten habitualmente en la categoría reina del Mundial. Precisamente, en el pasado podio del Rallye de Italia se dio la circunstancia de que el primer y el segundo cajón estuvieron copados por los dos copilotos más veteranos.

Del Barrio, a sus 50 años, está en un gran momento de plenitud profesional. | Fabien Dufour

A la derecha de Del Barrio, acompañando al joven Teemu Suninen, Jarmo Lehtinen, ex copiloto de Mikko Hirvonen, regresó a la categoría reina de los rallyes en Cerdeña junto a la joven promesa de M-Sport. El finlandés, con doce triunfos en su palmarés y varios subcampeonatos, es solamente cinco meses más joven que el español de Hyundai y en Alghero sumó su primer podio en esta nueva aventura después de varios años alejado de la competición haciendo funciones de dirección dentro del equipo Toyota.

Si en el caso de los pilotos, con el paso de los años, es complicado mantener el mismo nivel de reflejos, concentración y velocidad, en los copilotos las pruebas no dejan lugar a dudas: su proceso de maduración es mucho más progresivo y longevo, lo que les permite, si ellos lo desean, alargar todavía más sus carreras deportivas.

Más en forma que nunca, pese a los abejorros
Uno de los aspectos que más nos llamó la atención durante el pasado Rallye de Italia, prueba muy exigente físicamente debido a las temperaturas extremas que se alcanzaron fuera y dentro de los World Rally Cars, fue el estado de forma que lucía Carlos del Barrio a su llegada a los reagrupamientos diarios.

“Estoy muy fino. Ya que soy el más mayor, que el día que me echen que no sea por mi culpa”, nos comentaba Carlos en la media zone en el puerto de Alghero. “Estoy entrenando muy bien en los últimos meses, salgo a correr. Estoy más delgado que nunca”.

Con más de 300 rallyes en su haber y 90 pruebas mundialistas a sus espaldas, a Del Barrio le sucedió en Cerdeña algo poco habitual. En el penúltimo tramo del sábado, Monti di Alà, un abejorro se coló en el i20 Coupé WRC de los españoles justo antes de la salida de la especial.

Al percatarse, el santanderino se aflojó los cinturones y salió rápidamente del coche ante la incredulidad de un pasivo Dani Sordo. El de Puente San Miguel abrió su puerta, y premiado por el poco tiempo que les quedaba para salir al tramo, le dijo a su compañero que el abejorro en cuestión ya había salido del habitáculo.

Pero la mentira piadosa de Sordo se convirtió en una dolorosa picada en una de las manos de Del Barrio en el transcurso del tramo.

“A Carlos le ha picado un abejorro”, nos comentaba entre risas el piloto cántabro al final de esa etapa. “Ha empezado a chillar, pero me decía que estaba concentrado en las notas. Al final, el abejorro se me a puesto en la cara y lo he matado de un manotazo. Tenéis que buscar las onboard, está todo grabado”.

 

 

 

Como nos vaticinó Sordo, el momento quedó registrado para eternidad en las numerosas cámaras de a bordo que lleva el Hyundai. Los responsables de las imágenes de televisión del campeonato no perdieron el tiempo y nos presentaron este pequeño vídeo con la secuencia casi completa.

En ella, como nos relataba el propio Dani, se nota como Del Barrio sube el tono de sus notas en el momento del picotazo del abejorro, aunque se mantiene firme y no duda en ningún momento al cantar la ruta.

En un momento de su vida más que bueno, inmerso de lleno en una muy bien llevada segunda juventud, el bueno de Carlos del Barrio es la demostración de que cuando uno derrocha pasión y dedicación por su trabajo, no importa la edad. Un ejemplo para todos aquellos jóvenes pilotos que intentan labrarse una carrera en los rallyes y un modelo a seguir para aquellos que, en otros ámbitos de la vida, intentamos alcanzar, a nuestra manera, el éxito.