WRC

- Kevin Muñoz

Adiós al finlandés volador original, Timo Mäkinen

Hace unos días falleció una de las primeras leyendas de los rallyes, el finlandés Tomi Mäkinen, recordado por su victoria en Montecarlo con Mini en 1965.

Pocas etiquetas hay más reveladoras y míticas en el mundo del motor como la de ‘finlandés volador’, convertida desde hace décadas en una marca, una forma de sentir y vivir la velocidad. Cualquier piloto finés que se aprecie, desea portar con orgullo el lema por antonomasia que distingue a los competidores de Finlandia.

Pero como en toda leyenda, hay un inicio, el principio de todo, y en este caso fue Timo Mäkinen. Hace unos días fallecía a los 79 años el piloto que dio nombre a esa casi interminable saga de corredores que han dejado su sello a lo largo de las carreras de todo el mundo. Timo fue el primero, con él nació el término ‘finlandés volador’ y con su fallecimiento se esfuma gran parte de su aura y misticismo, aunque a partir de ahora será eterna.

Siempre eterno, siempre 'finlandés volador' |
Siempre eterno, siempre 'finlandés volador'

Timo Mäkinen logró sus mayores éxitos en la década de los 60 y 70, justo antes del nacimiento del Campeonato del Mundo de Rallyes. Nacido en Helsinki, será recordado por su mítica victoria en el Montecarlo de 1965 a bordo de un Mini Cooper con el dorsal 52 en sus puertas. Tras este sorprendente triunfo que le situó en el centro de la actualidad de los rallyes de la época, cosechó dos suculentos hat-tricks de victorias en el Rallye de los 1000 Lagos (1965, 1966 y 1967) y el RAC Rallye (1973, 1974 y 1975).

Pese a que nunca llegó a alzarse con un título mundial, su pilotaje y victorias le valieron para ser el fundador original de la estirpe de los ‘finlandeses voladores’. Ahora, huérfanos de su creador, sus compatriotas intentarán seguir emulando sus éxitos en todas aquellas competiciones en las que se requieren un motor, ruedas, gasolina y, sobre todo, mucho talento finés al volante.