Rallyes

- Rafa J. Cid

El piloto de rallyes Rafa Cid publica sus memorias

“Los rallyes que viví” coincide con la entrega de la Distinción al Mérito deportivo de la Xunta de Galicia 2015.

Mis primeros recuerdos infantiles esbozan aquel día en que mi padre ganó el Rías Baixas con un Ford Fiesta frente a dos Porsche 911, logrando la primera victoria en el mundo para ese nuevo coche matagigantes; después, a mi madre escuchando la radio portuguesa, desde Vigo, para enterarse la primera del resultado de las carreras en las que participaba en el país vecino enmarcado en el equipo Diabolique, con el que terminó séptimo en el Rallye de Portugal tras todos los oficiales; y la última victoria, el Rallye de Pontevedra, tras la que le recuerdo especialmente contento, pues volvía a ganar en casa. “En Galicia tenemos nivel de Mundial”, llegó a comentar Iván Corral, no se si ya de aquella presidente de la Federación Autonómica.

No es de extrañar que, por esta razón, su libro “Los rallyes que viví”, haya durado un suspiro entre mis manos, cayó en una sentada. Pero no solo voló por que los hechos que se narran son la vida de mi padre, los éxitos, las ilusiones, también los fracasos: su pluma, fogueada en el Faro de Vigo durante 30 años como periodista de motor –quizá el primero en Galicia–, es ágil y amena, de forma que el relato es realmente emocionante para los que somos amantes del automovilismo.

“Los rallyes que viví, 20 años en competición” está disponible en el correo electrónico rafacid@yahoo.es, y puede adquirirse también directamente en el Taller Darío Viéitez, de la calle Fragoso, en Vigo, frente al estadio de Balaídos. Dario tiene costumbre de guardarlo todo, y cuando me preparó allí mismo mi primer coche de carreras, un Marbella, me soltó: “le he instalado el recuperador de gases que tenía el Fiesta de tu padre”. ¡Que orgulloso me sentí!

Hace escasas semanas, Rafa Cid senior recibió la Distinción al Mérito Deportivo de la Xunta de Galicia 2015, junto a Beny Fernández y su fiel copiloto Sala, lo que pone un broche de oro a su carrera deportiva. ¡Enhorabuena, papá!