Rallyes

- Redacción

El adiós soñado de Petter Solberg

El piloto noruego se despidió del WRC en el pasado Rallye de Gales, ganando su categoría y coincidiendo en las pistas con su hijo de 18 años, Oliver.

El triunfo de Petter Solberg en WRC2 con el Volkswagen Polo GTi R5 y todas las muestras de cariño recibidas por parte de aficionados, familiares, equipo, etc., es el mejor recuerdo que se lleva el campeón de su paso por el Mundial de Rallyes.

Esta es su crónica de esos días...

Estaba esperando como loco el Rallye de Gales, porque siempre ha sido muy especial para mí. Antes habíamos pasado un tiempo ocupados con el Farewell Tour, y tambiéncon Oliver compitiendo en Estados Unidos y aquí, no hubo mucho tiempo para pensar en el rallye.

Después llegó el examen de conducir de Oliver. Cuando falló un poco en el teórico, comencé a preocuparme un poco. Esa noche no volví a casa temprano, porque me quedé en el taller mucho tiempo.

En la práctica lo hizo bien, pero tuvo que volver a examinarse del teórico. Estaba esperando la llamada en el taller, y esperando, y esperando, y nada. Me estaba preocupando cuando Pernilla llamó y me dijo que había fallado nuevamente, pero enseguida me dijo que estaba bromeando.

Antes del Rallye de Gales no tuve la oportunidad de probar mucho y Oliver no me dejaba conducir su coche. Lleve mi propio Volkswagen Polo R5 en la prueba del lunes, pero solo hice unos 45 km.

Antes del comienzo, realmente estaba pensando más en Oliver y en su carrera. Él Tuvo un problema (rueda rota) en la primera etapa, el viernes por la mañana, y cuando vi su auto al costado de la carretera, disminuí la velocidad. Iba a parar, pero Phil me dijo que continuara.

Fue bastante difícil tener a Oliver compitiendo frente a mí. Muy pronto supe que tenía que pensar más en mí mismo. No fue tan fácil regresar y conducir por estas carreteras a toda velocidad.

Durante el rallye podía escuchar a Phil diciéndome que todo era perfecto, que todo iba bien. Para el sábado, el agarre fue más consistente y pudimos comenzar a presionar un poco más. El domingo estaba bastante seguro de poder controlar todo.

Llegar al final de esa etapa final fue un sentimiento muy especial. Y volver al parque de servicio y ver a mi familia y a todos fue increíble.

Además de todo mi equipo, tengo que agradecer a Volkswagen Motorsport por tener un coche increíble, y por supuesto a Phil, que estuvo perfecto como siempre en el asiento de al lado.

Las otras personas a las que tengo que agradecer son los voluntarios que están parados bajo el frío y la lluvia para permitir que se realice el rallye. ¡Estas personas son héroes!

Fue muy emocionante ver a tantos aficionados esperando en las sesiones de autógrafos y tantos abrigos azules y amarillos de Subaru. La última semana ha sido muy especial. Quería terminar en el WRC con un rallye que nunca olvidaría y definitivamente lo conseguí”.