Rallyes

- J.M. Fernández Pellón

Y hace 30 años un BMW M3 se impuso en el Tour de Corse

Tal día como hoy, hace treinta años, Bernard Beguin y Jean-Jacques Lenne lograron la victoria en el Rallye Tour de Corse a los mandos de un BMW M3, el primer y único triunfo del Mundial del M3.

Heredero en competición de los BMW 3.0 CSL (coche que consiguió seis títulos europeos de turismos de 1973 a 1979), del 2002, del 635 CSI y del exclusivo M1, el M3 se convirtió en uno de los mejores vehículos de carreras de la marca alemana. El M3 se adjudicó numerosos títulos a lo largo y ancho de todo el mundo. Tanto es así, que entre pruebas de circuitos, montaña y rallyes, el M3 ha logrado nada menos que 1.500 victorias y posee sesenta títulos nacionales.

En circuitos los M3 brillaron en los campeonatos europeo, alemán, británico, italiano…venciendo además en pruebas tan prestigiosas como las 24 Horas de Nürburging o las de Spa. Aunque el E30 ha sido el más lauerado, también se realizaron versiones de competición de los modelos posteriores, el más llamativo de todos el GTR. Como no podía ser de otra manera, el nuevo vehículo con el que BMW regresó al DTM en 2012 es un M3 (modelo rebautizado posteriormente como M4).

En el apartado de rallyes, uno de los hitos del M3 fue logrado por Bernard Beguin al imponerse en el Tour de Corse de 1987, con una unidad preparada por Prodrive. En el Nacional, los títulos conseguidos por Pep Bassas y José Mari Ponce en 1989 y 1991 elevaron al M3 y a estos dos pilotos a la categoría de mitos dentro de nuestro panorama rallystico. La montaña fue otro de los campos donde el M3 logró numerosos éxitos y en España Xavi Riera fue el hombre referencia, con siete títulos nacionales a bordo de este modelo.

Volviendo al Rallye Tour de Corse de 1987, Beguin se impuso por delante del Lancia Delta Integrale de Loubet-Vieu, mientras que la tercera posición fue para Biasion-Siviero, con otro Lancia del equipo oficial italiano.

Carlos Sainz y Antonio Boto compitieron en esta cita, su debut en el rallye francés, a los mandos del Ford Sierra Cosworth oficial. Los españoles consiguieron la séptima posición tras una tortura de carrera, ya que sufrieron multitud de problemas mecánicos.