Rallycross

- Fran Pequeño

Solberg comienza mandando en el WRX

El bicampeón del mundo de la categoría Supercar WRX, Petter Solberg, se llevó el triunfo en la prueba inaugural del Mundial a los mandos de un Citroën DS3.

El noruego tuvo motivos para sonreír en el podio, ya que el sábado sufrió mucho y se clasificó en posiciones modestas, pero el domingo no dio opción alguna a sus rivales.

El pequeño municipio portugués de Montalegre acogía el pasado sábado y domingo la primera cita del Campeonato del Mundo de Rallycross. El primer obstáculo con el que se encontraron los ingenieros de los equipos fue la altitud del circuito, que está aproximadamente a 1.500 metros sobre el nivel del mar, y por ello tenían que ser muy cautelosos: “Tenemos que afinar muy bien los motores para que nada falle”, decía uno de ellos.

El sueco Mattias Ekström quería tener su parcela de protagonismo y brillaba tanto el sábado como el domingo en las dos mangas de clasificación.

Antes, sobre un auténtico barrizal, el piloto de Ford Kevin Eriksson dominó los entrenamientos cronometrados de la categoría reina, y Johan Kristoffersson, con un Volkswagen Polo, fue el más rápido en la primera manga de clasificación, seguido del mencionado Ekström y su espectacular Audi S1.

Ya en la segunda manga del día, la prueba fue dominada de principio a fin por Ekström, que de esa forma concluía al frente en una jornada con mucho público a pesar de las condiciones climáticas.

Loeb, una incógnita

Había mucha expectación por saber cuáles serían las prestaciones de Sébastien Loeb. El piloto francés, con su Peugeot 208, fue quinto al final de la primera manga de clasificación en la prueba que marcaba el regreso del nueve veces campeón del mundo de Rallyes a la especialidad de Rallycross después de haber participado en 2013 en la cita francesa de Lohéac.

En cuanto a Solberg, solo pudo ser sexto de la general el primer día, mientras que el mediático Ken Block quedaba muy distanciado de sus rivales. Y es que el piloto norteamericano no tuvo una buena actuación, ya que el sábado se salía de la pista en dos ocasiones y el domingo no fue capaz de clasificarse para las semifinales.

Ya el domingo todo cambió, incluso el día, que fue soleado. Así, en una jornada perfecta y con la pista seca, llegaron las semifinales, y en la primera Kristoffersson vencía en una muy competida manga en la que Ekström se tocaba con el piloto de Peugeot Timmy Hansen, que sería último. Por otra parte, en un buen paso por la joker lap, Robin Larsson se clasificaba tercero.

En la segunda manga, Solberg y Toomas Heikkinen siguieron la misma estrategia de carrera y no pasaron por la joker lap hasta el segundo giro, no siendo capaz el finlandés de superar al noruego. Por detrás, Andreas Bakkerud, con su Ford Focus, mantuvo una dura lucha con el joven Kevin Eriksson, pero este, pese a intentarlo, no fue capaz de superar a su rival.

Estrategia perfecta

En una salida muy apretada en la final, Loeb y Kristoffersson fueron los primeros en realizar la joker lap, situación que aprovecharon sus tres competidores para arañar un par de segundos antes de realizarla ellos. En la segunda vuelta, Bakkerud, con su Ford Focus, hizo su paso, dando ventaja a Toomas Heikkinen y su Audi S1, que finalizaría tercero.

Petter Solberg sufrió en la arrancada: “Es difícil mantener la calma cuando no funciona el sistema de salida y tienes que hacerlo ‘a la antigua’, manualmente y con muchas revoluciones”, comentaba. Pero pese a ello, y entrando en la joker lap en la tercera vuelta, se convirtió en el justo vencedor, sin dar ninguna oportunidad a sus rivales.

Kristoffersson se tocó en carrera, dañando seriamente una rueda, lo que hizo que fuera sexto, por detrás de un Loeb con problemas mecánicos que acabó quinto, consiguiendo así sus primeros puntos en el Mundial de Rallycross. La siguiente cita será en el circuito alemán de Hockenheim, coincidiendo además con el DTM.