Dakar

- Javier Arenas

El príncipe Al-Attiyah reconquista el trono

El catarí consigue su segundo título en una edición especialmente complicada en la que los pilotos oficiales españoles no han tenido suerte. Marc Coma, en motos, ha revalidado por quinta vez su condición de máximo líder.

Nasser Al-Attiyah ha ganado esta edición del Dakar con un intachable expediente en el que no se ha bajado de la primera posición de la clasificación general con su MINI All4 Racing en ningún momento, excepto el primer día, en el que una penalización por superar la velocidad máxima en uno de los controles de paso daba el liderato provisional a Orlando Terranova. Al fin y al cabo, una pequeña anécdota.

Este dato es importante porque hablamos de una carrera en la que hay que gestionar a partes iguales las condiciones físicas, de pilotaje y psicológicas, todo ello en un entorno "hostil". El Dakar es el 'ultraman' de los rallye-raids, donde cada día es una lucha contra elementos infranqueables, y sólo el hecho de llegar a campamento sin demasiados percances constituye un reto en sí mismo.

Aquel que le escoltaba en su primera victoria en 2011, Giniel de Villiers, es el mismo que ha hecho lo propio en esta edición pero, al contrario que entonces, para apretarle e intentar arrebatarle la primera posición. No lo ha conseguido pero sí ha demostrado que sigue siendo un rival muy duro de roer. Nasser lo sabía y por eso no dejó de empujar prácticamente hasta la última etapa, arañándole cada día algún minuto por lo que pudiera pasar.

Para ello ha tenido a su guía Matthieu Baumel, sus ojos y su intérprete en el desierto. Pocas veces el trabajo del copiloto es tan importante como en esta carrera, donde una buena lectura te puede llevar a lo más alto, desde el silencio, pero un fallo puede dar al traste con todo en cuestión de segundos y acabar siendo, a ojos de los demás, el principal culpable.

La suerte se ha repartido de forma dispar entre los españoles. Lo que mal empieza, mal acaba, es el resumen para Nani Roma. El coche se rompió el primer día y, con él, las aspiraciones del título. Pero un increíble esfuerzo de motivación hizo que se recuperara psicológicamente y se colocara entre los primeros luchadores en varias etapas. Se había tomado muy en serio su función de escudero, consiguiendo incluso una victoria de etapa, o una victoria psicológica contra él mismo. Pero al día siguiente sucumbió en un agujero, según él mismo, no marcado por la organización en el roadbook. Le tocaba abrir pista.

Para Peugeot, esta edición era la de su primera prueba en condiciones reales de carrera. El objetivo, a priori, no era ganar pero eso es algo que, cuando se esta compitiendo, casi pasa a un segundo plano. Por eso Carlos Sainz y Lucas Cruz se colocaron al frente del equipo y apretaron para no perder de vista a Al-Attiyah y a De Villiers. Pero una piedra se interpuso en el camino y dio al traste con sus aspiraciones. Ahora comienza la cuenta atrás para el próximo año, un período de desarrollo en el que se abre una batalla entre este prototipo buggy de tracción trasera, con el que tratarán de bajar del carro, tanto los españoles como Peterhansel y Despres, a los MINI 4x4 el año que viene.

Dos de las parejas ganadoras también, aunque en otro sentido, son Albert Llovera y Álex Haro, por un lado, que han conseguido terminar esta durísima edición en la 41ª posición de la general, con un envidiable afán de superación. Y Xavi Foj –que celebraba su 25ª participación en el Dakar– y su copiloto Nacho Santamaría, ambos expertos reconocidos a nivel internacional en esta competición.

Hay que citar aquí a Marc Coma porque es más que probable que algún día le veamos pilotando algún coche oficial. Su quinta victoria en motos (los verdaderos héroes de esta carrera) no hace sino acrecentar su leyenda. Como también hay que nombrar, y de forma destacada, a Laia Sanz, inasequible al desaliento, que ha demostrado una dureza inconmensurable y una técnica de altísimo nivel gracias a la que ha acabado en el top ten de las motos.

Queda un año para la próxima edición del Dakar pero desde hoy mismo, nada más bajarse del podio, los que van a participar en 2016 ya están pensando en ello como si el tiempo corriese en su contra.

En Twitter: @Javier__Arenas