El puesto de conducción es completamente ergonómico y rebosa calidad.
Los asientos con el cabecero integrado son muy deportivos. Dentro del equipamiento se ofrecen varias opciones en este sentido.
Ya es tradición en Mercedes poner la palanca de cambios aquí. No es muy racing, precisamente.
Habrá mucha gente a la que le guste, pero yo hubiera preferido relojes analógicos de verdad, nada de imitaciones. Al menos en esta versión.