Fórmula 1

- j.m. fernández pellón

Williams-Renault, c’est fini, wilkommen Williams-Mercedes

Tan solo dos temporadas ha durado la asociación Williams-Renault en la F1 del siglo XXI. El matrimonio, que se las prometía muy felices para rememorar los éxitos de los años 90, ha acabado en divorcio y en nuevo paso por vicaría. Williams llevará motores Mercedes a partir de 2014.

En el verano del año 2011, el propio fundador de Wiliams, Sir Frank Williams anunció a bombo y platillo el acuerdo con Renault como suministrador de motores para las temporadas 2012 y 2013. Se trataba por tanto de un contrato de dos años, con posibilidad de ampliación, situación que finalmente no se ha llevado a cabo.

La unión de Renault y Williams prometía mucho, no en vano, en los años 90, entre 1989 y 1997 juntos consiguieron un total de cuatro campeonatos de pilotos (Nigel Mansell, Alain Prost, Damon Hill y Jacques Villeneuve) y cinco títulos de constructores (1992, 1993, 1994, 1996 y 1997).

En la segunda etapa de este matrimonio, el mayor éxito fue la victoria de Pastor Maldonado en el GP de España de 2012.

El acuerdo al que han llegado Mercedes y Williams es de larga duración –no se ha indicado el plazo- y en parte se ha debido a que Renault ha ofrecido sus motores a los equipos a un precio bastante superior al del resto de suministradores. La entrada en escena de Honda, que regresa a la F1 con McLaren desplazando a Mercedes, y la unión de Toro Rosso con Renault, ha cambiado el escenario de los equipos y sus motorizaciones.

Lamentablemente nos quedaremos, de momento, con las ganas de que se reediten modelos de calle de la marca del rombo con el apellido Williams, como aquel Clio tan añorado actualmente. Y es que Renault ha optado por potenciar su asociación con Red Bull, el equipo Campeón del Mundo de las tres últimas temporada tanto en constructores como en pilotos, para ofrecer versiones especiales de sus modelos, como el último Mégane RB8 Limited Edition.