Fórmula 1

- Josep Viaplana

Rosberg se quita la presión de Hamilton

Nico Rosberg ha conseguido la quinta victoria de la temporada, la segunda consecutiva, en una carrera en la que Lewis Hamilton nunca ha podido con él.

Nico Rosberg ha acabado por romper el dominio autoritario que le ha ejercido toda la temporada Lewis Hamilton y el alemán se ha impuesto con brillantez en el GP de Brasil, penúltima carrera de la temporada y se ha asegurado matemáticamente el subcampeonato pese a la tercera plaza del Ferrari de Sebastian Vettel, que nuevamente ha sacado el mejor partido posible a su monoplaza.

Nico Rosberg, como ya hiciera en México, no se ha dejado sorprender por Lewis Hamilton en la salida y el inglés, que ha jugado duro en la primera curva, ha tenido que hacer toda la carrera a remolque. Las diferencias han sido mínimas, casi nunca por encima de los dos segundos, pero lo cierto es que esta vez el triunfo del alemán era inapelable. No cometió el más mínimo error, sin la más mínima fisura, ha marcado también el tempo de la carrera y la estrategia del equipo ha jugado a su favor. Todos los equipos, a priori, favorecen estratégicamente al piloto que está mejor situado.

Hamilton, que en Estados Unidos ya aseguró el título de pilotos, no ha tirado nunca la toalla, pero tampoco ha mostrado la agresividad que le caracteriza y parece como si se haya dejado ir, que esta recta final de la temporada ya no le interese y haya perdido la concentración. No es el de antes. Solo hacía falta verle al bajar del coche: Físicamente absolutamente destrozado.

La carrera ha resultado anodina, con las posiciones muy marcadas y pocas luchas por posición a pesar de que las distancias entre unos y otros eran mínimas, quedando definidas en las primeras vueltas. Solo un espectacular Max Verstappen ha animado con sus adelantamientos la cita, refrendando no solo que es un gran piloto sino que a sus 18 años es ya un piloto extraordinario y a nadie le puede extrañar a estas alturas que esté en la agenda de futuribles de todos los equipos, incluyendo Mercedes y Ferrari. Verstappen, que ha acabado décimo, le ha dado un punto de oro a Toro Rosso.

Mientras Max terminaba por sexta carrera consecutiva en los puntos la actuación de Carlos Sainz fue vista y no vista. El madrileño supone la otra cara de la moneda para el equipo de Faenza. Los problemas le acucian, uno detrás de otro. En las últimas carreras siempre en su coche. En la vuelta de formación de la parrilla se quedó tirado en la pista por un problema en la unidad de potencia, teniendo que regresar remolcado a boxes. Los mecánicos trataron de solventarlo y arrancó desde el pitlane, pero nada más empezar se le bloqueó el motor y se quedó fuera de la contienda.

Fernando Alonso, por su parte, que salió el último después de que le montaran un nuevo motor tras el fiasco del sábado, pudo acabar la carrera, una circunstancia que para McLaren ya es un éxito después de los diversos problemas de fiabilidad que atesoran. Tanto el asturiano, que fue decimosexto, como Jenson Button, que quedó justo delante suyo, perdieron una vuelta con respecto al ganador, aunque para que se hagan una idea de cómo fue la carrera todos los participantes salvo los cuatro primeros fueron doblados y solo hubo un abandono, el de Carlos Sainz en la salida.

La próxima carrera, después de un paréntesis de una semana, se disputará en Abu Dhabi el próximo 29 de noviembre y será la que cierra este Mundial.