Fórmula 1

- Claudio Luna

Márquez explora la Fórmula 1

El campeón del mundo de motociclismo, en seis ocasiones, se subió a un Red Bull RB8 de 2012, en el Circuito de Spielberg, propiedad de la marca de bebidas energéticas.

Fue un regalo de Red Bull a quien en la actualidad domina MotoGP, todo un campeón como Marc Márquez que es un malabarista con la moto, pero que nunca se había subido antes a un F1. Las diferencias, claro, son abismales entre ambas máquinas, pero de lo que se trataba en este acto promocional de Red Bull y Honda era de ver cómo se las apañaba el campeón con un vehículo de cuatro ruedas.

El piloto de Honda dio 43 vueltas al trazado austríaco de Spielberg.   | Honda Racing

“Fue increible conducir un F1. Ni siquiera pude dormir el día anterior, estuve más nervioso que en un día previo de carreras”, así explicaba Marc las sensaciones de antes y después de pilotar el monoplaza de Red Bull, con el que dio más de 40 vueltas al trazado austríaco.

Todos los que allí estaban presentes reconocieron la clase del piloto español, aún siendo un novato, un rookie, que tan solo quería divertirse y probar qué se siente al volante de un auténtico coche de carreras. Mark Webber, Niki Lauda, Helmut Marko y Dietrich Mateschitz contemplaron como el piloto de Honda rebajaba continuamente sus tiempos, desde el 1’21” con el que empezó, hasta el 1’14” con el que acabó. “Me dijeron que no estaba nada mal para empezar, pero evidentemente un poco lejos de los tiempos de los profesionales de la F1”, dijo Marc al terminar, siempre con su

Marc disfrutó incluso más que cuando se monta en su moto de MotoGP. | Honda Racing

infinita sonrisa en la boca.