Fórmula 1

- J.M. Fernández Pellón

Con María en el recuerdo, siempre

Hoy se cumple el sexto aniversario del fallecimiento de María de Villota. Su figura sigue presente entre nosotros, puesto que su legado ha trascendido más allá que el de ser una deportista de alto nivel.

Su trágico desenlace aconteció el 11 de octubre de 2013, precisamente un año después de su reaparición pública tras el grave accidente que sufrió en el aeródromo de Duxford en julio de 2012 probando un Marussia.

La piloto madrileña se había convertido en un icono de superación por la manera en la que había afrontado su recuperación y su nueva etapa vital tras el accidente con el Marussia. Todo ello, relatado en su obra, el libro, “La vida es un regalo”, es algo con lo que nos sigue dando ejemplo de la entereza y fortaleza que tuvo en todo momento.

Para todo el automovilismo nacional el impacto de su fallecimiento fue un mazazo aún más duro dada la cercanía que teníamos con ella, ya que se dio a conocer en este mundo siendo prácticamente una niña y desde el principio nos cautivó por su sonrisa y su determinación por hacerse un hueco en el deporte en el que su padre, Emilio, fue un hito nacional.

Por todo ello, por como era, por su legado, un año más, un día más, tenemos a María más presente que nunca.