Fórmula 1

- Kevin Muñoz

No tendremos otro igual

Hoy se cierra la etapa española más brillante en la historia de la Fórmula 1 y, mal que pese, dudo que volvamos a tener otro piloto como Fernando Alonso.

25 de noviembre. Circuito de Yas Marina, Gran Premio de Abu Dhabi. Dentro de unas horas Fernando Alonso dirá adiós – a no ser que nos sorprenda con su regreso en 2020 y posterior- a la Fórmula 1.

Ya queda muy lejano aquel Gran Premio de Australia de 2001 donde un joven y talentoso piloto asturiano debutaba en la categoría reina del automovilismo. En aquel momento, pocos, por no decir casi nadie, se podría haber imaginado todos los éxitos que vinieron en años posteriores.

Siempre me ha recordado la dilatada y triunfadora carrera de Fernando Alonso a la del otro grande del mundo del motor de nuestro país: Carlos Sainz.  Ambos pusieron a España en el mundo de sus respectivos mundiales, ambos ganaron dos títulos y ambos se retiran con el máximo reconocimiento y admiración de equipos y rivales.

Simon Galloway / SUTTON

En ambos casos, podrían haber sumado algún que otro título a su palmarés, pero como sucede con ‘El Matador’, sería algo más bien anecdótico, material, numérico. Lo que se ha ganado Fernando Alonso – tal y como hizo Sainz- fue convertirse en una de las grandes leyendas de su especialidad sin la necesidad de lucir cinco o seis coronas mundiales en su haber.

Por todo lo que nos ha dado y, sobre todo, por todo lo que ha demostrado en sus 17 temporadas en activo, estoy convencido que nunca volveremos a disfrutar de un talento del calibre del asturiano. Ojalá me equivoque. Gracias Fernando.