Fórmula 1

- Javier Arenas

Hamilton, más cerca del título tras el GP de EE UU y Alonso, sexto

Victoria del británico, que terminó por delante de Rosberg, a pesar de que salía desde la 'pole', y de Ricciardo. Alonso terminó sexto, en una batalla sin frutos para Ferrari, por detrás de los dos Williams.

Lewis Hamilton salió reforzado de Austin, tras una carrera en la que consolidó su liderato en el Mundial y se lo puso más difícil a Nico Rosberg, que no supo aprovechar el primer puesto en la salida después de haber conseguido la pole. Con 316 puntos, la ventaja del británico es ahora de 24 puntos respecto a su compañero de equipo (296 puntos para Rosberg). Después de Austin, la lucha por el título solo se podrá dirimir entre los dos pilotos de Mercedes.

Una carrera sin sorpresas

Tras la salida, Nico Rosberg se mantuvo en la primera posición seguido de Hamilton, y Alonso, completamente emparejado con Bottas, se colocaba sexto. Un accidente en la primera vuelta entre Adrian Sutil y Sergio Pérez hacía que saliera el Safety Car. Algunos pilotos aprovechaban para entrar a cambiar los neumáticos (duros). Button y Vettel, entre ellos. El alemán, que había salido desde el Pit Lane por penalización, también volvía a entrar para poner los neumáticos duros.

La carrera se relanzaba tras la cuarta vuelta, cuando el SC se retiraba de la pista. Rosberg pegaba un tirón para separarse de Lewis Hamilton mientras que Valtteri Bottas trataba de quitarse de encima a Felipe Massa. El ritmo de Ricciardo era notablemente superior y a Alonso le costaba seguirle. En la vuelta 7, Rosberg marcaba la primera vuelta rápida, medio segundo por delante de su compañero de equipo. Gutiérrez, Button y Maldonado eran investigados por superar la velocidad permitida cuando iban detrás del SC, lo que finalmente se resolvía con cinco segundos de stop&go para el mejicano y el venezolano, además de Jean-Eric Vergne, que no había sido anunciado previamente en la investigación, pero no para el británico.

Así pues, en esos primeros compases, las batallas se dividían entre los dos Mercedes por la primera plaza, seguidos de los dos Williams y el Red Bull de Ricciardo, por un puesto en el podio, y los dos Ferrari. Precisamente, Ricciardo aprovechaba para hacer una parada rápida en la vuelta 15, justo a la vez que Massa. Dos vueltas más tarde entraba Alonso.

Poco después empezaba el hammer-time en Mecedes. Hamilton se acercaba a Rosberg y Alonso, que estaba octavo tras su parada, luchaba con Button por la séptima posición. Hamilton finalmente adelantaba a su compañero de equipo en la vuelta 24 y asumía el liderato. Mientras tanto, el coche de Vettel hacía aguas y no iba bien, y Alonso adelantaba a los dos McLaren para volver a situarse en la sexta posición.

En la vuelta 34, Hamilton paraba por última vez y perdía momentáneamente la primera posición. Rosberg imprimía fuerza para perder el menor tiempo posible en su parada, una vuelta más tarde, pero cuando salía del pit Lane se colocaba de nuevo segundo a prácticamente 4,5 segundos de Hamilton. Ricciardo ya estaba situado en el tercer cajón del podio provisional, por delante de los dos Williams. Alonso marchaba en tierra de nadie, 10 segundos por detrás de Bottas y 11 por delante de Maldonado, y entraba diez vueltas más tarde, después incluso que Kimi Räikkönen. La estrategia de Ferrari pasaba por los neumáticos blandos para poder apretar en las últimas vueltas, con el inconveniente de que tras la salida del pit Lane se contraba con Vettel, que le ponía las cosas difíciles.

La batalla entre ambos se saldaba a favor del piloto español en la vuelta 46. Inexplicablemente, Vettel entraba a siete vueltas del final para cambiar neumáticos, aunque mantuvo la séptima posición al pasar por la línea de meta. Finalmente, Hamilton se llevaba la victoria seguido de Rosberg y Ricciardo en el tercer cajón del podio.