Fórmula 1

- Josep Viaplana

Ferrari y las órdenes de equipo

La decisión de Ferrari de no emitir órdenes de equipo en las últimas vueltas del GP de Austria podría amenazar las aspiraciones de Sebastian Vettel por un título de pilotos que las cuatro últimas temporadas ha sido propiedad de Mercedes, tres de ellas de Lewis Hamilton.

Todo esto ha dado mucho que hablar. ¿hubiera sido justo? Kimi Raikkonen había hecho más méritos que el alemán y, además, solo se ha cubierto la novena carrera de un calendario de 21. El finlandés tiene aún sus opciones al título.

La polvareda que se ha levantado, sin embargo, puede provocar que Maurizio Arrivabene, máximo responsable de la Scuderia Ferrari, reconsidere la decisión. De hecho, ha sido una norma habitual en el quehacer de los de Maranello. Solo hay un apunte que hace que se tambalee: el hecho de que Kimi acaba contrato y que ya le han dicho que no renovará. Arrivabene expuso su postura en el Red Bull Ring: “Nunca se pensó en dar la orden. Queríamos dejar a Kimi hacer su carrera y a Vettel la suya”.

RUDY CAREZZEVOLI / TWITTER

Líder por un punto

Sebastian Vettel llega este fin de semana a Silverstone como líder del campeonato, con un punto de ventaja sobre Lewis Hamilton, quien ha ganado las cuatro últimas ediciones del British GP. El punto de diferencia hubiese pasado a cuatro de haberse establecido órdenes de equipo y va a arder Troya en Ferrari si en Abu Dhabi se echan en falta.

“No, ¿por qué?”, ​​exclamó Vettel el pasado domingo después de la carrera cuando se le preguntó por las órdenes de equipo, descartando cualquier iniciativa para pedir al muro que se establecieran órdenes de equipo. En 2002, en el mismo circuito, Rubens Barrichello se dejó pasar por Michael Schumacher en el último momento. La sensación de engaño fue tan grande que la FIA decidió entonces prohibir las órdenes de equipo, que se mantienen vigentes en la actualidad aunque se hace la vista gorda siempre que no atisbe juego limpio.

El incidente de 2002 fue, especialmente, desconcertante puesto que Schumacher había ganado cuatro de los primeros cinco grandes premios de la temporada y terminó ganando el campeonato con seis grandes premios de antelación. No es el caso ahora. Vettel ha ganado tres de las primeras nueve carreras y el potencial de Mercedes hace que toda ayuda sea mejor que la que podía tener su compatriota hace 16 años.

La situación de Kimi

La posición de Sebastian Vettel, por un lado, y el hecho de que la Scuderia quiera mantener motivado a Raikkonen, que no gana una carrera desde el GP de Australia del 2013, con Lotus, hasta el final pueden haber sido determinantes, aunque ahora en Maranello se ha abierto un periodo de reflexión sobre ello. Tampoco debemos olvidar que Kimi sabe que no le van a renovar el contrato, que llega Charles Leclerc para ocupar el volante en 2019 y en esas condiciones se quiere huir de todo escándalo siempre que la situación no sea evidente. Pero, al respecto, no hay que olvidar que en Ferrari siempre han hecho bandera de que el equipo, el bien global, está por encima de todo y todos.

Esta misma temporada ya ha habido algún momento en el que se insinuó que se habían impartido, indirectamente, órdenes de equipo. Maurizio Arrivabene siempre lo ha negado. La última vez después de la carrera de Mónaco. El italiano dejó claro que “he leído y escuchado muchas especulaciones sobre el número uno y dos, pero siempre dije que no hay esa situación en el equipo. Estamos mirando hacia delante en el campeonato, hacemos todo lo posible por ganar el campeonato de constructores y para poder hacerlo bien se necesitan dos pilotos. Esto es muy importante para la casa, es muy importante para Ferrari. Tenía muy clara nuestra regla de compromiso desde el comienzo de la temporada, nuestro equipo está por encima de todo, pero no vamos a ir en una dirección u otra. No hay órdenes de equipo, esto está muy claro, los pilotos lo saben y lo aceptan”.