Fórmula 1

- Redacción

Fernando Alonso: "No voy a poner una fecha límite para mi retirada"

Antes de que se dispute el Gran Premio de Italia en Monza, Fernando Alonso ha estado en Maranello, donde se reunió con el Presidente Luca di Montezemolo y los jefes de departamento de la Scuderia, además de repasar varios temas con sus ingenieros. Antes de partir rumbo al histórico circuito situado en el Parque Real, el español también habló con algunos periodistas. A continuación, un extracto de esa conversación.

P: ¿Dónde está el punto de frenada para la primera chicane en Monza?

R: En la primera, más o menos 130 metros antes de la curva en clasificación y 150 en carrera, porque siempre tienes que frenar un poco antes cuando vas con el depósito lleno.

P: ¿Qué mensaje tienes y qué puedes hacer por los aficionados que, como siempre, inundarán Monza por ti y por Ferrari?

R: Hablar es más fácil que actuar. Sin lugar a dudas, tenemos que intentar hacer la mejor carrera de la temporada delante de nuestra afición. Conocemos la gran sensación de subirse al podio en Monza y ver la recta repleta de gente. He tenido la suerte en estos últimos cuatro años con Ferrari, de subirme al podio en cuatro ocasiones y sería fantástico hacerlo por quinta vez. Es un objetivo muy optimista, porque desafortunadamente este año no nos hemos subido al podio en muchas ocasiones. Tenemos que ser realistas, ya que esta va a ser otra carrera complicada en la que vamos a estar a la defensiva, pero puede pasar cualquier cosa.

P: ¿No es un poco frustrante llegar a Monza a estas alturas de la temporada, estando tan por detrás, sopesando si podrás terminar o no en el podio, cuando en el pasado en Monza has luchado por el título o la victoria delante de tu afición?

R: Sí, claro. Este año ha sido, sin duda, el más complicado de los cinco que llevo en Ferrari, al llegar a Monza con más dificultades y sin una idea clara de lo que nos puede esperar en la carrera. Otros años hemos luchado por el título, o teníamos a nuestro alcance el podio o la victoria. Este año, sin embargo, está mucho más en el aire y no hay ninguna certeza sobre lo que seremos capaces de hacer. Esta situación se podría definir como frustrante, triste o simplemente realidad. Llevamos once carreras intentando arreglar la situación para ser más competitivos y creo que lo hemos conseguido. Diría que los progresos son evidentes, porque en las últimas tres o cuatro carreras hemos sido más competitivos: en Hungría terminamos en el podio, en Spa estuvimos cerca e incluso en Hockenheim y Silverstone fuimos bastante bien. Así que en las últimas carreras nos hemos recuperado un poco y tenemos mejores sensaciones. No es suficiente, obviamente, porque todos están mejorando, especialmente Mercedes, que está dominando esta temporada. Pero estábamos a dos segundos de su ritmo y ahora estamos a 1,6 o 1,4, por lo que nuestros progresos no son suficientes aún.

P: Dados los progresos que se han realizado hasta ahora esta temporada, ¿eres optimista de cara al año que viene, o aún no es suficiente?

R: Todos ayudan, no solo los pilotos, sino también las personas que trabajan día y noche en la fábrica. Si hay mejoras es porque estas personas vienen a la oficina todas las mañanas a las 8 con unas sensaciones distintas y por eso todas estas mejoras ayudan. Es positivo ver que, a diferencia de otros años, al menos hay una correlación aerodinámica entre el circuito y el túnel de viento. Todo lo que hemos montado en el coche está dando el resultado que esperábamos. La unidad de potencia es una incógnita ya que el desarrollo está congelado, por lo que no podemos tocar nada, con lo que la inferioridad que se vio en la primera carrera es más o menos la misma hoy. Para el año que viene sigue siendo una incógnita la cantidad de cambios que se pueden realizar en el motor: podemos hacer algo al igual que el resto, así que debemos intentar hacerlo un poco mejor que los demás.

P: En tu opinión, en 2015, cuando esté lista la nueva unidad de potencia, ¿qué se puede esperar de Ferrari? ¿Podréis luchar en cabeza o qué te esperas? ¿Te conformarías con un coche que puede alcanzar el podio y luchar en cada carrera? ¿Cuáles son tus sensaciones?

R: A día de hoy, en septiembre de 2014, las expectativas son tener un coche en cabeza con el cual podamos luchar por el Mundial, que es lo que se espera de nosotros y de Ferrari. Lo que está claro es que debemos reducir la distancia en invierno y mucho más que en otros inviernos, porque es una distancia de alrededor de un segundo y medio. No sé si será posible hacer eso en 6 meses. Es un gran reto para todo el equipo, porque creo que tenemos la capacidad y la estructura, así que tan solo tenemos que trabajar duro.

P: En base a lo que has visto del proyecto nuevo, ¿eres optimista? ¿Hay elementos en el coche nuevo que te gusten y te den motivos para ser optimista?

R: En todos los proyectos hay cosas interesantes. A estas alturas del año, conocemos los puntos débiles del coche actual, sabemos qué es lo que no funciona y qué aspectos nos han puesto en dificultades durante toda la temporada. Por lo tanto se resolverán muchos problemas para el año que viene. Con el cambio radical del reglamento en 2014, se podían ver varias filosofías de construcción y desarrollo de los tres fabricantes de motores, y también de los numerosos constructores en el frente aerodinámico. Quizás, a posteriori, los que están ganando ahora tomaron decisiones distintas a nosotros y resultaron ser más acertadas. Claramente, el objetivo de cara a la temporada que viene es mejorar mucho.

P: Aunque tengas contrato para el año que viene, se habla mucho de tu futuro y del interés de varios equipos. ¿Qué opinas de todo esto?

R: Creo que desde el verano pasado han salido historias y noticias casi de forma constante y esto lleva ya un año. No es agradable, porque crea un poco de estrés y eso me incomoda un poco a mí, a los aficionados y a la gente del equipo. Estoy orgulloso de que haya algunos equipos que digan que les gustaría tenerme, porque evidentemente se aprecia mi trabajo. Sin embargo, llevo un año diciendo que quiero quedarme en Ferrari y extender mi contrato. Ese es mi deseo, lo repito cada dos semanas, al final de cada carrera, pero nunca se dice; de hecho hay una tendencia a decir lo opuesto. Los rumores de otros equipos nunca han salido de mi boca, de hecho todo lo opuesto.

P: Quieres renovar tu contrato, al igual que Ferrari. ¿Por qué no se ha materializado?

R: De hecho estamos trabajando en ello.

P: Así que estás trabajando en tu próximo contrato. Por tanto, hasta que el actual concluya, ¿serás piloto de Ferrari y te quedarás en Ferrari?

R: Tengo contrato para otros dos años y como digo siempre respecto a los rumores y para asentar la calma, es que quiero seguir los años que hagan falta. Veremos si eso puede ocurrir, pero en los dos próximos años no habrá ningún problema.

P: ¿Años que hagan falta para qué? ¿Para volver a ganar? ¿El objetivo es quedarte hasta que se regrese a la cima?

R: Obviamente, lo más importante es ganar, es así para todos los deportistas. Sin embargo, creo que también hay otras cosas que te pueden dar confianza y hacerte feliz con tu trabajo y creo que Ferrari me puede ofrecer mucho más que “sólo” ganar. Porque hay una pasión por este equipo que como piloto te hace sentirte orgulloso de lo que estás haciendo, independientemente de los resultados. Lo más importante es resolver los aspectos que no van muy bien en el coche y el equipo y hacer todo lo que haga falta. Mattiacci también comparte este deseo de cambiar cosas y ser más agresivo a la hora de enfocar nuestro trabajo. Este deseo renovado de ganar hace que quedarse en Ferrari sea aún más atractivo.

P: El circuito de Monza parece sencillo, pero… ¿realmente lo es?

R: No, para nada, porque pilotas con muy poca carga aerodinámica y por tanto las sensaciones son parecidas a las de pilotar en mojado en otro circuito. Es más, cuando vas a velocidades tan altas, es más difícil ser preciso. No es fácil comenzar la frenada en el lugar adecuado cuando encaras la primera chicane a 340 km/h, o la segunda a 330. Lo que es único en Monza es que para nosotros hay cinco curvas: la primera chicane, la segunda y los dos Lesmos y la Parabólica, porque Ascari, aparte del primer tirón hacia la izquierda, se hace a tope. Con tan sólo cinco curvas, aunque montes neumáticos nuevos, en la clasificación ganas media décima en una curva, media en otra, pero al final, los neumáticos nuevos sólo te dan dos o tres décimas. O puedes hacer una vuelta perfecta y encontrarte con que has ganado una décima en una vuelta en la que no lo has dado todo. Esa es la principal diferencia con Spa: allí, cuando haces una vuelta perfecta, ganas un segundo con respecto a una vuelta normal y eso te da un subidón de adrenalina, porque te das cuenta de que vas al límite.

P: Alonso gana en Monza si…

R: No lo sé, no es fácil. Tiene que pasar algo raro, quizás un poco de ayuda de los pilotos de los equipos de arriba, pero nosotros tenemos que centrarnos en nosotros mismos y darlo todo a lo largo del fin de semana, como ya hicimos en Spa y como ya hicimos en Hungría en la clasificación. En Monza no podemos cometer más errores.

P: ¿Le has puesto una fecha final a tu carrera deportiva?

R: No, no lo he hecho. Soy mucho más joven de lo que parece: sólo tengo 33 años y hasta hace tan sólo cinco años se llegaba a la Fórmula 1 a los 26 ó 27. Yo comencé con 19 años y parece que soy muy mayor, pero dada mi edad, aún me quedan muchas temporadas por delante. Podría estar otros diez años; Michael Schumacher terminó a los 43, Pedro de la Rosa está en el simulador todos los días y tiene 43, así que no es una cuestión de edad. Es una cuestión de disfrutar con lo que haces y seguir con ganas de levantarte por la mañana para entrenar, de coger un avión y volar a Australia y Malasia, de pilotar un coche puntero y seguir teniendo buenas sensaciones con todo eso. Mientras siga teniendo esas ganas y esas sensaciones, no me voy a poner una fecha límite. Está claro que este año no ha sido tan divertido, porque los coches son un poco más lentos. Necesitamos adrenalina y esperemos que el deporte vuelva a tomar la dirección del rendimiento extremo, para que podamos volver a poner a la Fórmula 1 realmente en la cima.