Fórmula 1

- J.M. Fernández Pellón

Fernando Alonso en una nueva encrucijada

Los organizadores del Gran Premio de Australia de F1 han confirmado la fecha de su prueba para 2019: el fin de semana del 15-17 de marzo, una semana antes de lo habitual. Su coincidencia con las 1.000 Millas de Sebring, del WEC, pondrá en un apuro a Alonso, que deberá elegir dónde correr.

Fernando Alonso ya ha conseguido uno de sus objetivos para 2018: el triunfo en las 24 Horas de Le Mans. Se trata del segundo diamante de la preciada Triple Corona por la que está luchando desde que el pasado año disputó las 500 Millas de Indianapolis. Precisamente esa carrera, que en 2017 estuvo a punto de ganar, es la prueba que le falta para equipararse a Graham Hill, el único piloto que tiene la Triple Corona.

Todo parece indicar que Alonso no sólo se conformará con ganar las 24 Horas de Le Mans sino que su presencia en todo el certamen WEC con Toyota demuestra que el asturiano quiere además luchar por el título del WEC. El que coincidan las 1.000 Millas de Sebring con el GP de Australia de F1 (su fecha debe ser confirmada por la FIA) pone a Alonso en una encrucijada, ya que el de Toyota podría verse superado por sus compañeros de equipo Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, que de liderar al final de temporada el certamen serían los campeones de la disciplina. Y es que además la cita norteamericana puntúa más que una carrera convencional del WEC, como ocurre con las 24 Horas de Le Mans, aunque con distintos baremos.

Si bien hace unas semanas una coincidencia de este tipo pudo deshacerse, las 6 Horas de Fuji coincidían con el GP de EE.UU de F1 y los japoneses movieron su fecha, el cambio de las 1.000 Millas de Sebring es bastante más improbable que el de la prueba japonesa.

Volviendo a la triple corona, Fernando se perdería el GP de Mónaco, como ya sucedió en 2017, si desea volver a participar en las 500 millas de Indianápolis. Si en aquel momento, en el que el McLaren no obtenía los resultados esperados por el equipo británico, la ausencia de Alonso no supuso ningún contratiempo –fue sustituido por Jenson Button- en el caso de que el monoplaza de 2018 fuera competitivo –aún no ha renovado con McLaren- su participación en Indianapolis podría estar más en entredicho.

De ahí que cada día parezca más claro que Alonso deberá elegir en 2018 entre F1, WEC y Triple Corona.