Fórmula 1

- Josep Viaplana

Fernando Alonso, una década prodigiosa

Fernando Alonso se convirtió hace hoy diez años en el primer piloto español en conquistar el título de la Fórmula 1.

Fernando Alonso debutó en 2001 con Minardi, sumó su primera pole y el primer triunfo en un gran premio en 2003 con Renault y edificó su leyenda al convertirse en 2005 en el piloto más joven en ganar el título. Hoy, precisamente, se cumplen diez años de un GP de Brasil que coronó por primera vez al asturiano, un piloto que revolucionó el deporte de la Fórmula 1 y que acabó con el reinado de Michael Schumacher.

La efemérides coincide con la celebración del GP de Japón, decimocuarta prueba de la temporada, una carrera en la que Fernando Alonso proseguirá su particular calvario a los mandos de un decepcionante McLaren-Honda. El asturiano ha sido protagonista de una década prodigiosa, en la que ha llevado a la F1 a lo más alto y en la que ahora se encuentra en la situación más delicada de su carrera deportiva. Este año es la antítesis de lo que ha sido a lo largo de esta década.

El palmarés de Fernando Alonso, que tiene 34 años, es impresionante. Ha conseguido 32 victorias, 22 poles y 97 podios en 248 grandes premios. Desde que se impusiera en Interlagos en 2005 a militado en Renault (2003-2006 y 2008-2009), McLaren-Mercedes (2007), Ferrari (2010-2014) y esta temporada ha vuelto a McLaren, que tiene a Honda como socio.

El 25 de septiembre de 2005 Fernando se convirtió en el primer piloto español en proclamarse campeón del mundo. Lo hizo con 24 años en el Gran Premio de Brasil, disputado en Interlagos, en la populosa ciudad de Sao Paulo, con dos carreras por delante, Japón y China. Esa temporada fue un año de vértigo para Alonso, en el que rozó la perfección. Consiguió el título mundial con siete victorias, renovó su contrato con Renault para 2006 en abril y a tan solo doce días para acabar la campaña se anunció su marcha a la escudería McLaren-Mercedes para 2007.

Fernando Alonso persigue con ahínco un tercer título que se le niega desde 2006, donde rubricó el segundo, también en Brasil. Estuvo muy cerca la temporada siguiente en la que su paso efímero a McLaren saltó todo por los aires. En Ferrari también estuvo muy cerca. En 2010 llegó a la última carrera como líder y solo un fallo estratégico estrepitoso del equipo le arrebató un sueño que también persiguió en 2012. Cansado de esperar en la Scuderia decidió afrontar un contrato trianual con McLaren y Honda seguro de que jugaba a caballo ganador. Este año, indudablemente, ha sido decepcionante. ¿Conseguirá el tercer título?