Fórmula 1

- Kevin Muñoz

Felipe Massa, último héroe de Interlagos

La ‘torcida’ se despedirá este fin de semana del último piloto brasileño capaz de pelear por las victorias y el título de la Fórmula 1.

Cómo olvidar el final de la temporada 2008. Gran Premio de Brasil, última carrera del año, y Felipe Massa cruza la línea de meta primero con su Ferrari y como virtual Campeón del Mundo. En ese instante, éxtasis, el piloto carioca entra en el Olimpo de los Fittipaldi, Piquet y Senna…

Veinte segundos después, drama. Todo se esfuma. El título y la ilusión de un país entero se escapa como arena entre las manos cuando Lewis Hamilton supera a Timo Glock en la última curva de la última vuelta y finaliza quinto, posición que le permite batir a Massa por sólo un punto en la clasificación general del campeonato.

Ocho años después la situación para Massa y sus apasionados seguidores es muy diferente. Desde aquel desafortunado accidente en Hungría en 2009 - cuando un maldito muelle despedido del Brawn GP de su amigo Rubens Barrichello se cruzó en su camino – Felipe ha vivido un lento y largo crepúsculo deportivo, primero en Ferrari junto a Fernando Alonso y finalmente en Williams.

Este fin de semana será la última vez que pueda hacer vibrar a los miles de brasileños que años tras años lo animaron y apoyaron en los días más felices y, también, más amargos de su carrera. Massa es el último héroe de Interlagos, el último ídolo de una afición que vive por y para las carreras.

Mañana, Massa y sus compatriotas brindarán por última vez juntos con una típica Caipirinha o un Martini – mezclado, no agitado – ya que el bueno de Felipe se merece el reconocimiento de todos por lo que pudo ser y, lamentablemente, no fue.