Fórmula 1

- Kevin Muñoz

Daniel Ricciardo tiró de clásico: “No eres tú, soy yo…”

El director del equipo Red Bull, Christian Horner, comenta como fue la ruptura entre el australiano y la marca de bebidas energéticas.

El amor se acabó de tanto usarlo. Así se podría definir la relación entre Daniel Ricciardo y Red Bull, que ha llegado a su fin este año con la marcha del talentoso piloto australiano a las filas de Renault.

Después de llegar a la Fórmula 1 previo paso por el Red Bull Júnior Team, Ricciardo se ganó la confianza del equipo británico batiendo en su primera campaña al tetracampeón Sebastian Vettel – lo que acabó con la marcha del alemán a Ferrari-. Todo parecía predestinado para que este binomio fuese ganador y campeón, pero la era híbrida de la Fórmula 1 impuso la dictadura de Mercedes y sus nuevas ‘Flechas de Plata’.

Con el paso del tiempo, en el seno de Red Bull apareció ‘un nuevo amor’, más joven, más mediático y más impulsivo que Ricciardo. Max Verstappen. El holandés poco a poco fue ganándole terreno al bueno de Daniel, que vio en los cantos de sirena de Renault la oportunidad de volver a liderar en solitario un equipo.

"Tratamos de que se quedara y creo que hicimos todo lo posible para retenerlo", ha comentado Christian Horner en 'Motorsport.com'. “En realidad hizo la ruptura clásica: No eres tú, ¡soy yo! Y creo que él realmente quería asumir un nuevo desafío".

"Probablemente estaba preocupado por su propio valor con la evolución de Max, y tampoco estaba seguro de Honda en ese momento. Posteriormente, vio que el trabajo empezaba a dar sus frutos".

Una vez despedido de sus dominios, Horner considera que la segunda mitad de campaña realizada por Verstappen demuestra que está un pelín por encima de Ricciardo. "Creo que ha sido una temporada difícil para Daniel. Tuvo que hacer frente a la continua evolución de Max y, mientras, los problemas que debían haber tenido los dos pilotos en carrera, han tendido a pasarle a Daniel en lugar de a Max", ha sentenciado el dirigente de Red Bull Racing.