Fórmula 1

- Kevin Muñoz

Aplastante victoria de Hamilton con Sainz octavo

El británico domina de cabo a rabo el Gran Premio de Francia con su Mercedes, mientras que el español de Renault cuaja su mejor actuación de la temporada. Alonso fuera de los puntos.

Sin oposición. Lewis Hamilton ha rubricado su dominante fin de semana en el Circuito de Paul Ricard alzándose con un contundente triunfo. El tetracampeón mundial de Mercedes ha controlado la prueba en todo momento y ha regresado a la senda de la victoria de la mejor manera posible.

Lo más espectacular del Gran Premio de Francia ha sido la salida. En ella, Sebastian Vettel ha tocado a Valtteri Bottas, dejando tocado el monoplaza del finlandés y obligando al de Ferrari a parar en boxes en la primera vuelta. Toda la confusión de la primera curva la ha aprovechado Carlos Sainz, que partía séptimo, para situarse tercero por detrás de Hamilton y Max Verstappen.

La salida de Sainz fue espectacular, situándose tercero tras aprovechar el lío de la primera curva. | Manuel Goria / SUTTON

Pero una vez que la carrera se ha relanzado tras el periodo de safety car, el madrileño no ha podido mantener el ritmo de Daniel Ricciardo y Kimi Raikkonen, viéndose relegado a la quinta plaza hasta que Vettel, que ha cuajado una gran remontada, lo ha superado en la parte final de la carrera. La mala fortuna se ha cebado con Sainz, que a falta de tres giros ha empezado a sufrir problemas de motor que le han hecho caer a la octava posición.

El podio lo ha completado un regular Verstappen, que sigue en la buena línea de resultados de las últimas citas y Raikkonen, que ha superado en las últimas vueltas a Ricciardo. La recuperación de Vettel se ha quedado en la quinta plaza, mientras que Bottas ha sido séptimo tras Kevin Magnussen.

La carrera de Fernando Alonso ha sido complicada. Ha estado involucrado en el caos de la primera vuelta y con un McLaren muy competitivo no ha podido luchar por los puntos finalizando 16º y último clasificado con problemas mecánicos. Una nueva debacle del equipo británico que no levanta cabeza.