Fórmula 1

- J.M. Fernández Pellón

Alonso y McLaren Honda, una bomba a punto de estallar

Tras lo visto en el pasado GP de Bélgica, a Fernando Alonso se le ha acabado la paciencia con Honda. El piloto de McLaren habría exigido a su equipo que si quieren que siga con ellos prescindan del propulsor japonés y monten motores Renault. De no ser así el asturiano podría optar por la vía de tomarse un año sabático.

La frustración de Fernando Alonso a lo largo de toda la carrera disputada en Spa fue patente y el asturiano lo dejó claro a través de sus comunicaciones vía radio con sus ingenieros. Tras una excelente salida, que le llevó a auparse a la séptima posición, el déficit de potencia del motor de su monoplaza le llevó a ser superado por otros pilotos. Al final el español tuvo que abandonar en la vuelta 26 al notar una anomalía en el funcionamiento del motor, al que los ingenieros de Honda no encontraron ningún problema tras la carrera.

El comportamiento de Alonso durante la prueba belga contrasta con el positivismo que envió en su habitual mensaje de Twitter post-carrera: “Buen sabor de boca este fin de semana a pesar del abandono. Gracias a todos los mecánicos que sé que han dormido poco para tener los coches siempre al 100%, y así haberle podido sacar todo el partido en la crono y una salida top. Llegarán buenos momentos y los disfrutaremos más que nunca.”

En el paddock se dice que Alonso ha perdido toda esperanza con Honda, y que ha pedido a McLaren que cambie a motores Renault si quiere que siga con ellos en la F1. Tras la confirmación de los pilotos de Ferrari, el asturiano tiene pocas posibilidades abiertas en otros equipos. Ni los italianos, ni Mercedes o Red Bull cuentan con él en un futuro cercano. Hoy mismo, incluso Renault –que trabaja en un proyecto a largo plazo- está interesado en Alonso al no querer tener un piloto de su nivel, frustrado ante sus expectativas actuales. En Spa también se habló de sus conversaciones con Williams, equipo motorizado por Mercedes, pero que está muy lejos de poder reverdecer las glorias de antaño.

El problema para que McLaren lleve motores Renault es que el fabricante francés no quiere y no puede, por reglamento, equipar a un cuarto equipo (ya motoriza a su scuderia oficial, a Red Bull y a Toro Rosso). Actualmente las conversaciones ente Toro Rosso y Honda para que los de Faenza lleven sus motores están rotas. Además, McLaren no tiene ahora tan claro la viabilidad de su ruptura con Honda. Contractualmente es complicado y además gravoso económicamente para el equipo británico, quienes después de estos tres años de penurias con Honda, podrían confiar aún en ellos otra temporada más para que el fabricante japonés les proporcione el propulsor del nivel deseado.

Ante todo este panorama Fernando Alonso podría tomarse un año sabático de la F1, como en su época hicieron pilotos como Alain Prost o Niki Lauda (consiguiendo nuevos títulos en su regreso). En ese tiempo, además de negociar un asiento para 2019, que bien podría ser regresar a McLaren con un motor Honda ya fiable y competitivo, Alonso podría retomar su objetivo de competir por la triple corona, participando en las 500 Millas de Indianápolis y las 24 Horas de Le Mans, donde no me cabe duda que tendría un hueco en un equipo puntero, no siendo ya ningún problema disputar Le Mans con un Toyota..

Toda una encrucijada.