Pruebas

- Juan Manuel GARCÍA RUBO. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Volkswagen Polo GTI 2.0 TSI DSG El maestro perfecto

La nueva entrega del VW Polo GTI pisa fuerte. Lo hace por varios motivos, entre ellos que ahora equipa un motor de 2 litros con 200 caballos que, con el cambio automático y un chasis casi de Golf, ofrece la relación perfecta entre todos los tipos de conducción posibles.

El segmento de estos compactos con garra deportiva está que arde cada vez más. Muchas marcas, la mayoría, en vez de replegar velas, las han izado más alto y fuerte que nunca. El Polo GTI de Volkswagen es un ejemplo más que vivo de ello, con esta nueva generación más grande, potente y capaz en todos los sentidos. Si se quiere, como muchos han dicho, es más que nunca “el hijo de un Golf menor”. No está mal. Y hay muchos competidores en este corral.

Excelente 2 litros de 200 caballos que rinden plenamente en todo el rango de revoluciones. | Jorge Brichette

Bajo el capó que ves en las fotos que ilustran esta prueba se esconde ahora ni más ni menos que un motor de 4 cilindros, casi como antes, sí, pero ahora de 2 litros de cilindrada. No está tampoco nada mal para este benjamín que cada vez lo es menos. Ha aumentado la potencia (antes tenía 192 CV) y sus 200 caballos rinden enormemente con el turbocompresor de turno, el inestimable apoyo del intercooler y la inyección mixta (directa e indirecta) ya casi típica de muchos Volkswagen. Técnicamente está muy bien armado.

Más grande, es también más potente, rápido y versátil. Un buen coche para el día a día y un deportivo de conducción sencilla

Si a eso le sumas el cambio DSG de 6 velocidades (en breve Volkswagen comercializará la versión manual), que la carrocería es casi tan grande como la de un Golf de hace un par de generaciones y que el equipamiento incluye para España la suspensión Sport Select de serie, el panorama es un coche que se maneja fácilmente aun cuando lo llevas verdaderamente rápido, y que cumple en prácticamente el 100% de los casos con apoyos firmes, aceleraciones notables y una respuesta en conjunto absolutamente satisfactoria. Un maestro de lo suyo, sin duda, en el que muchos podrán mirarse.

Un corazón de oro

El que el motor haya pasado a tener 2 litros de cilindrada está muy, pero que muy bien. Básicamente, porque mola en un coche de este corte y tamaño, y porque se pueden hacer cosas interesantes. Gracias al aumento de la potencia, que ahora se despacha con 200 caballos, también marca la diferencia una jugosa relación peso/potencia. Junto a su fiel aliado, el cambio DSG de 6 velocidades, este coche es capaz de echarte para atrás en aceleración. Bien es verdad que, por lo mismo, en determinados momentos puede perder algo de tracción, y en otros hay que apuntar con la dirección para no hacer algún cambio de trayectoria de lado a lado. En cualquier caso, lo cierto es que el control de la situación nunca sobrepasa a su conductor y se hace especialmente seguro. Se conduce con facilidad, como siempre.

A primera vista incluso parece un Golf, y es que ha crecido. El aplomo en todo tipo de circunstancias es notable. | Jorge Brichette

Los 100 caballos por litro del motor, y los 6,8 kilos por caballo de este Polo GTI, le sitúan en un punto muy bueno. Los hay quizá mejores en uno de estos apartados, o en los dos, pero en el caso que nos ocupa el balance resulta muy positivo por el planteamiento de este modelo.

En marcha, el motor no tiene un sonido especialmente abrumador en aceleración, pero suena lo justo para no cansarse nunca y además aportar un grado de dinamismo a nuestro oído que acompaña perfectamente en conducción deportiva.

Los 26.300 euros que cuesta están en un punto medio. Por ese dinero, hay mucho equipamiento y, sobre todo, 200 CV con cambio automático y suspensión electrónica

La cifra de potencia hace que el motor se desenvuelva con facilidad en todo el régimen de vueltas. Si abajo produce fuerza suficiente cuando pisamos el acelerador, y la mantiene en el medio sin aparentes aspavientos, lo mejor es que arriba no solo no desfallece, sino que vuelve a tener una segunda vida, casi con otro nuevo empuje. Eso lo hace perfecto para llevarlo alto de vueltas y obtener respuesta en carreteras de segundo orden o en las curvas de un circuito revirado. Es aquí donde en alguna ocasión vamos a notar que perdemos algo de tracción con la dirección girada y con el gas a fondo en un giro más o menos pronunciado. Contamos de serie con el sistema de bloqueo electrónico del diferencial, el XDS, pero a veces puede que se le acumule el trabajo y no actúa igual que si fuera un diferencial mecánico-electrónico. Lo mejor es que basta con dejar de ejercer presión sobre el acelerador y recuperar algo de dirección para solventarlo rápido y sin problemas. Con eso basta, y con eso se siente enseguida que el control de la situación es nuestro y de nada más.

Carácter GTI en todo su esplendor con esta “línea continua” que incluye los faros.  | Jorge Brichette

El actual Polo GTI no solo es el más aplomado de su historia, también el que cuenta con un eje delantero fiel a dirección, frenos, cambio, etc., y uno posterior capaz de no sobresaltarse por casi nada. ¿Que si es menos deportivo que un Renault Clio RS? Sí, así es, pero es muy rápido en curva, capaz de absorber los baches y los giros muy fielmente y transmitir mucha seguridad conduciendo deportivamente. Es ágil y muy estable.

A la par que los grandes

Buen calzado: 17 pulgadas en gomas que agarran perfectamente. | Jorge Brichette

Por fuera, el Polo GTI se viste de rojo en algunos detalles, como por dentro en el frontal del salpicadero. Los asientos sujetan bien y son grandes y cómodos, esto como consecuencia de un tamaño interior más amplio. Por supuesto, tira de paragolpes específicos, llantas de 17 pulgadas que pueden ser de 18”, alerón propio de generosas dimensiones, pinzas de freno en rojo, doble salida de escape (en un solo lado), etc. Es diferente y se hace notar así.

Solo está disponible en 5 puertas, lo que desde el punto de vista racing puede parecer “incómodo”. Nada más lejos de la realidad. | Jorge Brichette

Si antes te contaba que la suspensión Sport Select es de serie para España, el que puedas hacer una selección del chasis deportivo en el modo Individual es todo un punto. Al estilo de los Golf o Audi. Sobre todo porque entre una elección normal o confortable de todos los elementos y otra completamente deportiva hay un salto en dureza y respuesta que se nota. Así puedes elegir bien sin tener que estar buscando casi milimétricamente.

Es un punto de referencia perfecto donde mirar a la hora de comprar un coche de este tipo en su segmento

Pero también es el primer Polo GTI con relojes digitales. Bueno, toda la pantalla lo es, el Digital Cockpit, que permite seleccionar varias formas de ver la información. Personalmente, prefiero los relojes analógicos, pero he de admitir que este tipo de pantallas da mucho juego en varios sentidos. Sin duda, tiene bastantes elementos que tienen otros coches grandes y, como no podía ser de otra manera, se adecúa a los tiempos que corren, donde hay que ofrecer mucho equipamiento tanto de seguridad como de entretenimiento. Muy completo, sí señor.

Lo digo sin dudarlo: este Polo GTI es el mejor de todos los tiempos, con el motor más potente, prestaciones muy buenas, un chasis que te recuerda al Golf y un disfrute en la conducción difícil de igualar o superar.

Volkswagen Polo GTI 2.0 TSI 200CV DSG