Comparativas

- Juan Manuel García Rubio. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Volkswagen Golf GTI Performance vs Volvo V40 T5 R-Design Duelo entre caballeros

El Performance es el segundo Golf GTI más poderoso gracias a sus 230 caballos. Pero, ahora, en el Volvo V40 T5 R-Design encuentra un buen rival.

Ya sabemos que en la diana en la que todos los fabricantes quieren acertar en este segmento está el Golf. Ha sido, es y probablemente será la referencia indiscutible. Eso nadie lo discute, y medirse con él ya es todo un honor.

El Volvo V40 T5 R-Design tiene unas muy buenas armas para intentar un asalto de este tipo, o más bien un tiro que intente dar en ese hipotético centro donde se sitúa el Golf. Los 245 caballos del sueco, e idéntica cifra de par (350 Nm), le sirven para situarse por encima en potencia y también en prestaciones, además de sumar munición extra con ese cambio automático de 8 relaciones, eso sí, por convertidor de par frente al de doble embrague del Golf.

Con casi 250 caballos, el Volvo V40 T5

R-Design consigue desbancar al mismísimo Golf GTI en aceleración oficial

Es verdad que el GTI Performance no solo es un excelente atleta, sino que sus

230 CV no son tampoco nada desdeñables, y además en conjunto sigue siendo un coche equilibradísimo.

Parecidos y diferencias

Hasta ahora, la versión T4 de 190 caballos no era digno rival del Golf GTI porque se quedaba por debajo en potencia, no eran comparables. Pero con este T5 R-Design de 245 CV la cosa cambia. Como el Golf, el motor de 4 cilindros goza también de 2 litros de cilindrada y unas cotas muy similares de diámetro y carrera de los cilindros. La ayuda del turbocompresor y el obligado intercooler otorga esa diferencia de 15 caballos a favor del V40 frente al Golf, que luego sabe sacar partido cobrándoselo en ventaja en el empuje, teniendo en cuenta que el par es el mismo.

Si el Golf GTI Performance es el segundo más potente de los Golf GTI, lo cierto es que sus 230 CV, y de características similares en cuanto a número de cilindros, cilindrada, etc., que el sueco, dan mucho juego. Resultan muy lineales en la entrega de potencia y, como en el V40, suben fácilmente de vueltas y son capaces de imprimir mucha vivacidad en su funcionamiento a todo el conjunto. Si cabe, incluso gozan de mayor agrado en este sentido, aunque las diferencias ya sean casi las típicas de matiz “extrasensorial”.

En consumos también hay una diferencia a favor del T5 que, aunque sea cuestión de décimas de litro, ahí está y que en conducción deportiva también mantiene, ya que en esos momentos, y si eres inmisericorde con el acelerador, cada gota cuenta. Sin duda, el V40 debe compensar esto gracias al cambio de 8 relaciones frente al de 6 del Golf, porque en la báscula arroja más kilos que el germano. Por un lado, el T5 tiene una más favorable relación caballos por litro, y por otro, el Performance saca ventaja en la de peso/potencia.

MT 1Volvo

MT 2VW

El gran juez, la carretera

Hay un juez implacable en estos casos, que no es otro que el asfalto, la carretera, las curvas, los apoyos, las frenadas. Es aquí donde el conjunto se pone a prueba, donde se siente la pasta de cada coche, donde afloran las virtudes o los pequeños detalles, positivos o negativos.

Siempre que hablo de un Golf menciono su agilidad y su facilidad para dejarse conducir, sea en circunstancias normales o a pleno ritmo deportivo. El Golf GTI destaca especialmente por todo esto. El chasis es de fábula y los settings de suspensión, frenos, dirección y demás son sencillamente ejemplares. Por tanto, es la asignatura donde el V40 T5 ha de medirse con más agallas, la prueba que más puntúa, porque en cuestión de potencia y prestaciones ya hemos visto que es capaz de desbancar al mito.

La facilidad de conducción del GTI todavía no la alcanza nadie, siendo aún en conjunto la referencia a batir

El alemán entra en las curvas como si se trazasen con un compás, perfectamente. Y lo más importante quizá, ofreciendo una confianza casi inusual. Sus apoyos son perfectos y la trasera mantiene el tipo sin el más mínimo problema. Y si esta última desliza, lo hace progresivamente, sin sobresaltos, sin brusquedades.

El trabajo de las suspensiones del Golf en ambos trenes es sencillamente magistral, porque absorben bien, transmiten cosas al conductor y trabajan perfectamente en extensión y compresión, dotando al Golf de una agilidad sorprendente, de la misma forma que no hacen sufrir para nada al conductor. Incluso a veces te hacen sentir tonto, porque piensas que has ido despacio.

Volvo V40

Golf GTI

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Casi de la misma forma, este V40 también goza de una agilidad parecida. No llega a ser la misma, pero desde luego, con muelles y amortiguadores más duros y un chasis también preparado, es capaz de rodar muy rápido en las típicas carreteras de referencia, las que tienen muchas curvas, requieren frenadas técnicas o someten al coche en general a situaciones de prueba. Tiene una muy buena pisada, aplomada en todo momento.

La estabilidad del sueco es también muy positiva, ofreciendo igualmente confianza, que es al final lo que también se busca. Es más suave si cabe que el Golf y encara las curvas con precisión, ya que la dirección hace que, allá donde se apunte, el coche entre sin vacilar. Y aunque no lo parezca, resulta que el tren trasero, multibrazo, ayuda perfectamente a inscribir cualquier curva en coordinación absoluta con el delantero.

Volvo V40 |

La transmisión automática del sueco se va hasta las 8 relaciones y es por convertidor de par y con levas en el volante.

Golf GTI |

Elogiable, como siempre, el DSG del Golf GTI, porque resulta rápido, suave si se quiere y perfecto para la deportividad.

Las cajas de cambio en este caso son decisivas. La DSG del Volkswagen es desde luego la definitiva por rapidez en los cambios, y eso que hay muchos casos en que los convertidores de par, como en este caso el del Volvo, se sitúan a una excelente altura. Seis relaciones de cambio en el Golf por 8 del V40, con las tres primeras muy igualadas. Quizá por eso el T5 se iguale mucho en conducción deportiva en este tipo de escenarios, y saque mayor partido al conjunto de la transmisión en carretera abierta en cuestión de consumos y desahogo.

Cuestión de estética

Nos encontramos ante marcas y coches que se la juegan no solo en las apariencias, sino también en la calidad general. La carrocería del V40 solo está disponible en 5 puertas, mientras que el Golf GTI Performance puede elegirse en 3 también.

Lo que sí aporta el Volvo es una originalidad propia, mientras que el Golf se debe a la continuidad del modelo en cuanto a formas y, si nos vamos a detalles concretos, de serie el GTI lleva 18 pulgadas en las llantas. De cualquier forma, en este sentido sí que puede elegirse entre algo más tradicional o algo más original, eso es cuestión de gustos, pero con un toque deportivo muy acertado.

Por dentro, ambos mantienen también un nivel de calidad indiscutible. Si la posición de conducción en el Performance es perfecta, Volvo hace lo propio sumando una comodidad extra. El Golf, es verdad, tiene ese toque retro de la tapicería a cuadros, y aunque el monitor central es más grande, está situado más abajo que en el Volvo, lo que significa desviar más la mirada. El V40 tiene un estilo propio muy singular y aporta ese factor de distinción. Los asientos en ambos coches sujetan bastante bien, aunque parezca que los lóbulos sean muy delgados.

Pero lo que en definitiva cuenta es que al lujo de estos coches per se hay que unir un desempeño dinámico muy bueno. El Golf GTI Performance tiene unos excelentes motor y cambio que le hacen ser el más dinámico, porque en conjunto se lleva con la gorra, seas o no un conductor experimentado. Volvo ha conseguido estar a la altura de un coche que, como decíamos, es la referencia, el mito, y lo ha hecho sobrepasándole en caballos y aceleración, logrando llegar a un dinamismo similar. 

Fichas: Volkswagen Golf GTI Performance - Volvo V40 T5 R-Design