Al volante

- Rafa J. Cid

Al volante del Ford Shelby GT350R Mustang

Es la versión más radical y ligera, con motor atmosférico V8 de 526 CV.

El Mustang es uno de los deportivos icónicos norteamericanos desde hace medio siglo, y la actual generación es la primera que se vende en España de manera oficial. Por eso los conocemos poco, solo gracias a unos cuantos locos afortunados que los importaron… y a mil películas cinematográficas.

La versión que hoy nos ocupa, el Shelby 350R, es la más deportiva: cuenta con motor 5.2 V8 atmosférico que entrega 526 CV. Es algo así como el BMW M3 americano, y desciende directamente de los Shelby 350 que el mítico preparador desarrolló para competir a partir de los Mustang de serie apenas un año más tarde del inicio de su comercialización, allá por 1965. Solo habrá uno por encima: el GT500, al que se espera supere los 662 CV de su predecesor de 2013, y que todavía no ha sido desvelado oficialmente.

MOTORPRESS-IBERICA.
Nos subimos en el GT350R en el Circuito del Jarama.

Pero ojo, si el GT500 es pura fuerza bruta, el GT350R se acerca más al citado M3, incluso a su versión GTS, ya que prefiere invertir en aerodinámica y ligereza para mejorar su comportamiento, y no solo en caballos puros. Así que, salvo que el futuro GT500 nos sorprenda, el GT350R es a día de hoy el Mustang más ágil de todos los tiempos y seguirá siéndolo una buena temporada.

Para bajar peso, el GT350R es el primer modelo de un gran fabricante que monta llantas de fibra de carbono de serie, que ahorran unos 7 kilos, y que montan cubiertas semi slick Michelin Pilot Sport Cup 2. A su vez, elimina elementos “superfluos” para pilotar como radio, climatizador, asientos traseros, retrovisores eléctricos… aunque casi todos ellos pueden añadirse opcionalmente. En total, el Shelby 350R es unos 55 kilos más ligero que el Shelby 350 de que deriva.

Para ilustrar el resto del reportaje hemos utilizado fotos de Ford.

El motor es uno de sus puntos fuertes, porque es el atmosférico más potente de la historia del Mustang, corta más allá de las 8.000 vueltas, y entrega toda su potencia, 526 CV, a las ruedas traseras mediante una caja de cambios manual de seis marchas armada con diferencial Torsen. Mientras, la amortiguación recibe ajustes y caídas de circuito, deja al coche aún más pegado al suelo, y cuenta con ajuste de firmeza variable electromagnético. Tampoco podemos olvidar la aerodinámica, que incrementa su apoyo mediante nuevas defensas, faldones laterales o alerón trasero de fibra.

Nuestra toma de contacto se produjo en el Circuito del Jarama, con Víctor Fernández a nuestra derecha, piloto e hijo del dueño del Pub Seis Peniques, que en los años 70 y 80 patrocinó a un buen número de pilotos del Nacional de Rallyes.

Esta cobra es el símbolo de Shelby. Inconfundible.

Lo primero que impacta del GT350R es su motor. ¡Es puro gozo acelerar a fondo y dejar que la aguja supere las 8.000 vueltas! Esta sensación se está perdiendo en los deportivos europeos, ya hay que buscarlos. Ahí ruge como un puma cabreado y te saca la sonrisa tonta. Si estas acostumbrado a ello, claro, porque en 3,9 segundos ya ruedas a 100 km/h, y llegas a los giros a velocidades de vértigo.

A la hora de negociar curvas, el GT350R se disfruta casi como un coche de carreras gracias a sus agresivos reglajes. Así, el morro entra con decisión, y el paso por curva es más rápido que nunca. El tacto está lejos de lo convencional, y el piloto palpa la peculiar agresividad de los reglajes, la eficacia y mordiente de los frenos y una dirección bastante rápida sin llegar a tactos de los pedales o de la caja excesivamente duros. Esto no es un coche convencional.

With the removal of the rear seats, air conditioning, stereo system and more, the Shelby GT350R is more than 130 pounds lighter than the Shelby GT350 with Track Pack. | 2013 Jim Fets Photography
No busques... no hay asientos traseros. La radio o el climatizador vienen en opción.

Al acelerar tras la curva, no percibimos ni un ápice de la moderación Porsche para sus ejes traseros, y hay que manejar con mucho cuidado el pie derecho para que la zaga no nos adelante. Sus ajustes son totalmente naturales, y a cambio de “irse” con más facilidad, una vez en el deslizamiento es más fácil de controlar, a lo que colabora su gran distancia entre ejes.

Afortunadamente, la ausencia de turbo favorece un empuje lineal, pero hay que ser delicado antes de abrir a fondo, sin duda, para lo que puede ayudarnos el control de estabilidad en modo Sport. Pero para los valientes, puede desconectarse al 100%. ¡Bien! La agilidad de coche de carreras, la potencia sin fin del motor, con su rugido, hacen de su experiencia de conducción un paraíso.

The Shelby GT350R reveal car has unique interior treatments, including white and blue accents. Production Shelby GT350R vehicles will have a black interior with red contrast stitching. | 2013 Jim Fets Photography
Los asientos tipo bacquet, indispensables para "pilotar".

Como puntos negativos, el Shelby GT350R sigue siendo algo pesado incluso con su dieta de adelgazamiento, y deja en la báscula una cifra en 1.682 kilos. En general, logra transmitir sensaciones muy parejas a las del citado BMW M3 o los Porsche 911 GT3, pero además de inferior peso, estos todavía poseen mejores cifras en frenada y paso por curva.

No hemos podido probar el Mustang GT350R fuera del circuito, con lo que en esta ocasión no podemos hablarte de la suavidad del motor en su zona baja o de su capacidad para ser útil en el día a día. En todo caso, creo que podría ser viable, sus reglajes no llegan a ser tan radicales como los de, por ejemplo, un Nissan GT-R de primera generación.

Por el momento, el GT350R no se venderá en España.

En cuanto a precios, en EEUU se ofrece por 63.500 dólares, unos 59.500 euros, aunque eso es lo que pide, más o menos, BMW en ultramar por su M4. Aquí, la cosa se iría a precios bastante más altos.

En definitiva, Ford ha dado un paso más desde la pura potencia dragster hacia la eficacia de los deportivos europeos, a los que tiene más cerca que nunca. Así, aunque el GT350R aun no haya alcanzado la gozosa eficacia de un M4 –que tiene de fibra de carbono hasta el eje de la transmisión–, puede compensarlo con sensaciones parejas, 100 CV más y ese mágico tacto de los atmosféricos.

Ficha técnica

Ford Mustang GT350R

PRECIO: 59.500 euros en EEUU

MOTOR

Emplazamiento: delantero

Combustible: gasolina

Nº de cilindros: 8 en V

Cilindrada (cc): 5.163

Potencia máxima (CV/rpm): 526/7.500

Par máximo (Nm/rpm): 580/4.750

Alimentación: inyección directa

Válvulas por cilindro: 4

TRANSMISIÓN

Embrague: monodisco en seco

Caja de cambios: manual, 6 velocidades

Tracción: trasera

SUSPENSIÓN

Delantera: independiente, McPherson

Trasera: independiente, doble triángulo

DIMENSIONES

Largo/ancho/alto (mm): 4.798/1.927/1.361

Batalla (mm): 2.720

Maletero (litros): 396

PESO

En orden de marcha (kg): 1.682

PRESTACIONES

Velocidad máxima (km/h): 282

Acel. de 0 a 100 km/h (seg.): 3,9