Coches

- Enrique González/Rafa J. Cid

El Porsche Panamera regresa con récord en Nurburgring

Es la berlina más rápida en el trazado alemán con un tiempo de 7:38. Llegará en noviembre desde 126.085 euros.

El Panamera acaba de ser renovado por completo, y alcanza así su segunda generación. En el desarrollo del nuevo modelo, Porsche no ha querido dejar ningún flanco al descubierto. Y como ahora está de moda buscar récords en el mítico trazado de Nurburgring, en el complicado Nordschleife, ni cortos ni perezosos, la marca alemana ha establecido en ese escenario un tiempazo de 7 minutos y 38 segundos que le coloca, por ahora, como la berlina más rápida en este escenario. Como cabría imaginar, se ha hecho sobre la unidad más potente con el V8 biturbo de 550 CV que da vida a la versión “Turbo”.

Pero empecemos por el principio, sepamos cómo es el Panamera de segunda generación. Aunque al primer golpe de vista parece que hay continuidad en este sentido, una vez que detenemos nuestros ojos en la parte posterior nuestra opinión cambia enseguida. El acercamiento en esta zona al 911 es brutal. La culpa la tiene la nueva banda central que se encarga de unir en un mismo haz de color las ópticas izquierdas y las derechas.

Visto por delante se ha optado por una concepción más conservadora, pero aún así se observa un afilamiento de todas las líneas para crear ese ambiente de ligereza del que Porsche presume y eso a pesar de que el Panamera de segunda generación ha crecido en todas las dimensiones.

Otro detalle importante es la rebaja en el peso que la marca alemana enmarca dentro de su estrategia de “construcción ligera inteligente” a base de la utilización masiva de aluminio y del bueno. En el interior, lo primero que vuelve a llamar la atención es una calidad de terminación al alcance de muy pocos rivales. La habitabilidad, al aumentar la batalla, crea un ambiente en las dos plazas traseras mucho más confortable y espacioso.

Sin embargo, y seguimos analizando lo que vemos de puertas hacía dentro, ahora lo que manda es la configuración tan digital que han alcanzado. Se usan pantallas de gran tamaño, dos de 7 pulgadas en el tablero de instrumentos más otra de 12 en la consola central, para crear ese ambiente futurista que ya es moneda de curso legal en las marcas “Premium”.

En el apartado mecánico, Porsche tampoco ha escatimado en gastos. En el inicio de su comercialización estamos ante tres escenarios a cada cual más atractivo. En gasolina, arrancan con el clásico V6 biturbo del grupo VW que ahora rinde 440 CV, 20 más que antes, y que da vida a la versión “4S”. Continúan con el “Turbo” de 4 litros y 550 CV, 30 CV más, y finalizan con un inédito Diésel V8 de 422 CV, para el “4S Diesel”, que tiene toda la pinta de ser una bestia para este tipo de combustible.

En los tres casos, el cambio es el revisado PDK de 8 velocidades que garantiza un rendimiento de lo más eficaz. También los tres confían su sistema de tracción a un esquema de cuatro ruedas motrices que añade novedades como la nueva suspensión neumática, con tres cámaras de aire, o el eje trasero direccional.

Y para que la conducción sea de lo más deportiva, el nuevo Panamera, y como en otros modelos de la casa, incorpora en el volante un mando que nos permite elegir entre tres modos de conducción (Normal, Sport y Sport Plus) que modifican los tarados de la suspensión o los parámetros del motor. También un supletorio central al activarlo consigue las prestaciones más deportivas.

Como podéis comprobar, el nuevo Panamera apunta más alto, si cabe, que antes. Argumentos, desde luego, no le faltan para seguir siendo la opción más deportiva entre los de una categoría en la que se seguirá viendo las caras con los Mercedes Clase S, los BMW Serie 7 o los Audi 8. Para terminar, solo nos queda hacer referencia a los precios. La gama arranca en los 126.085 euros del 4S, con el Turbo a 176.518 euros. El 4S Diesel, por su parte, cuesta 130.400 euros.