Pruebas

- Juan Manuel GARCÍA RUBIO. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Porsche 911 Carrera T PDK Te da alas

La “T” de este Porsche no está ahí por el turbo. Se refiere a la versión Touring aligerada y con elementos propios que la hacen más exclusiva y costosa. Detrás lleva un bóxer de 6 cilindros y 3 litros con unos magníficos 370 CV con el que, en combinación con un peso menor, parece volar.

Efectivamente, lo primero que piensas cuando ves la “T” en este Porsche 911 Coupé es en el turbo. Pero es que ya todos, o casi todos, son turbo. En este caso, la “T” es de Touring, una versión a través de la cual la marca intenta volver por sus fueros, aligerando el conjunto y consiguiendo exclusividad, con mayor precio, pero también con más prestaciones y un carácter especial. Porsche tiene muchas de estas variantes a lo largo de su historia, a cada cual más interesante. 

La “T” de Touring no le quita emoción a este 911 Carrera, más bien todo lo contrario por lo que significa y conlleva

Hay dos versiones del Porsche 911 T, la manual y la automática de 7 relaciones, o PDK. Esta última es la que ves en las imágenes. Cuestan básicamente lo mismo, es más, esta de doble embrague es ligerísimamente más barata. Para los más puristas, seguro que este 911 Carrera T debe ser manual. Para nosotros, también, pero es que el PDK va exageradamente bien y nos convence, fuera de cualquier otra consideración.

Menos es más

¿Qué es lo que hace que este 911 Carrera T sea mejor que el 911 Carrera “normal”, con el que comparte el motor? Los algo más de 15.000 “pavos” que separan a esta versión de la “normal” se justifican, creo que adecuadamente, no por las cosas que no lleva, sino precisamente por las que sí.

Jorge Brichette

Vale, mantiene el motor bóxer de 3 litros y 6 cilindros con esos 370 caballos que son excelentes. A cambio, solo tienes 2 plazas, porque detrás de los asientos delanteros se ha prescindido de “+2 plazas” habituales. Se ahorra peso y tiene una imagen más deportiva.

Otras cosas que se han suprimido son los tiradores normales de las puertas, que se han sustituido por dos de tela, también muy deportivos de aspecto y que, aunque ahorran peso, son bastante incómodos de manejar. Hay otros detalles de equipamiento de los que carece, pero algunos de ellos se pueden pedir sin sobreprecio, si se desea. Lo cierto es que, aunque prescinde de algunas cosas, no merma ni un ápice la calidad de este Porsche.

El sonido también es mayor, porque en esa batalla contra la flacidez y la grasa también tiene menos aislante que el “normal”. Aunque se cuelen sonidos de rodadura y demás, también el que emana del motor llega con más nitidez y, aunque no sea como el de los refrigerados por aire, estos bóxer todavía son muy agradables de escuchar. En conducción rápida, cerebro y corazón se sincronizan con las revoluciones del bóxer trasero de este coche y resulta una delicia pilotarlo, como también jugar con el cambio a través de las levas para escucharlo subir de vueltas y al reducir marchas. Pura adrenalina.

Muy racing

Jorge Brichette

Vamos por partes. Ligereza no significa un coche de carreras. Pero sin los asientos traseros ni las otras cosas oficialmente se ahorran
20 kilos.
También hay más valores añadidos en este 911 T. En conducción deportiva se agradece esa compostura difícil de romper hasta en las curvas más bravas, y no solo porque ya de por sí las bondades de los 911 actuales son de sobra conocidas. Aquí entran en juego más cosas, como que este modelo va 20 mm más pegado al suelo, mejorando notablemente el centro de gravedad, y que va superplano en curva, sin inmutarse lo más mínimo. También ayuda, claro, un equipo de ruedas de 20 pulgadas, con un ancho de 305 mm en las motrices, las posteriores, y un perfil bastante bajo. Cuesta hacerlas deslizar, aunque no es imposible. Para completar el círculo, el diferencial trasero cuenta con autoblocante, y ello hace que dar gas cuando sea se corresponda con una tracción de película.

Porsche 911 Carrera T PDK alerón

Porsche 911 Carrera T PDK detalle

Porsche 911 Carrera T PDK llantas

Todo lo de serie compensa con creces las cosas de las que prescinde frente al 911 Carrera “normal” de igual potencia. Son elementos mecánicos que desde luego marcan una diferencia en cuanto a conducción al límite en un coche como este. Por ser este 911 Carrera T el que es, el paquete Sport Chrono, los asientos deportivos y la tapicería mixta de cuero no hay que pagarlos aparte. Como tampoco el escape deportivo, el faldón delantero en negro o los retrovisores pintados también en negro. Aunque si se es de “chequera fácil” se puede pedir con dirección a las cuatro ruedas, los cinturones en varios colores –los de la unidad que ves son amarillos– y asientos tipo bacquet.

Los 370 caballos del bóxer de 6 cilindros y 3 litros brillan más por una mejor relación peso/potencia al ahorrar 20 kilos con respecto a los 911 Carrera “normales”

El PCM se puede pedir sin coste, y con él, desde luego, el comportamiento del 911 es sensacional. La conducción deportiva de esta variante es realmente buena, apasionada y rápida. No defrauda porque los 370 caballos son capaces de lanzarte al abismo de la velocidad muy rápidamente, y la propulsión puede ofrecer un rendimiento que solo el conductor es capaz de delimitar buscando el máximo de esta máquina. El cambio de doble embrague es muy rápido y fácil, cómodo desde las levas, y según las cifras oficiales también es más eficaz que el manual.

Jorge Brichette

Este Porsche llega casi hasta los 300 km/h –se queda solo 10 km/h por debajo–, aunque para mí lo mejor es su capacidad de aceleración, un paso por curva muy alto y esa sensación de control que es capaz de proporcionar por su gran nivel de comportamiento. Eso no quita para que si sabes, y también si puedes, este Porsche te haga alucinar con las derrapadas que puede marcarse y con el contravolante que puedes hacer con él, aunque a esos niveles yo me atrevería solo si fuera un experto.

Ficha Técnica: Porsche 911 Carrera T PDK 370cv