Comparativas

- Rafa J. CID. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Opel Astra GSi Line • Seat León FR • Volkswagen Golf R-Line Acento deportivo

Acabados deportivos matizan la personalidad de estos tres compactos de gasolina con 150 caballos de potencia. ¿Cuánto dinamismo ganan con ello?

Astra, León y Golf son tres de los compactos más vendidos del mercado, a pesar de que los SUV cada vez muerden una porción más grande de su pastel. Todos ellos tienen poderosos hermanos mayores cargados de deportividad, como los Astra OPC, León Cupra o Golf R. Y los modelos que hoy traemos a nuestras páginas cubren el espacio que existe entre estos atletas y aquellos ruteros. Vamos a ver hasta dónde se han atrevido a llegar en lo que a tacto deportivo se refiere.

Estética personalizada

Nuestros tres protagonistas adoptan cambios estéticos para marcar su personalidad hacia una imagen más deportiva, pero sin pasarse. Así, todos ellos cuentan con defensas y parrillas frontales específicas, llantas y algún detalle más que, en general, les diferencian discretamente de sus hermanos de gama. Y son León y Astra los que incorporan una fina línea cromada en el contorno de las ventanillas, un detallito de distinción del que carece el Golf.

En el interior continúan los detalles propios, que dejan claro que sus apellidos no son un mero acabado más: asientos deportivos, pedalier, volante o inserciones diferentes los hacen, de nuevo discretamente, más deportivos que sus “hermanos” menores. Como puedes apreciar en las fotos, ninguno llega a ser demasiado llamativo, quizá el Seat es el que ofrece una cabina más racing gracias a las costuras rojas de asientos, volante y palanca de cambios. 

Eso sí, en lo que a acabados y aspecto general se refiere, el Golf está un punto por delante, lo que culmina con relojes digitales que le hacen parecer más moderno.

Motores variados

Los acabados GSi Line, FR y R-Line pueden ser asociados a varios motores, incluso diésel. En esta ocasión hemos escogido la cifra de potencia de 150 CV, en gasolina, para todos ellos. 

Opel la consigue mediante su motor 1.4 Turbo, misma cilindrada que el Seat León. Pero ojo, este adoptará en breve el motor que ya posee el Golf, con 1,5 litros y la misma potencia, 150 CV. Todos ellos cuentan con inyección directa y sobrealimentación y, cómo no, entregan la potencia a los ejes delanteros mediante cajas de cambio manuales de seis relaciones. Además, los dos motores del Grupo Volkswagen cuentan con desconexión de cilindros para reducir los consumos.

Amortiguaciones “pata negra”

Tres propuestas semejantes con un estilo diferente. | Jorge Brichette

Nuestros tres invitados de hoy han endurecido sus amortiguaciones para, además de parecerlo, sean más deportivos. Y un elemento que nos ha llamado la atención –porque estoy seguro de que pasará desapercibido para muchos clientes, pero que es un bombón para los que nos gusta la conducción– lo encontramos en los ejes traseros. El Golf, a partir de los 150 CV, cambian el eje de torsión de sus hermanos pequeños por otro de tipo totalmente independiente, como es el caso. Mientras, el Astra GSi Line, por 290 euros, ofrece en opción mejorar el eje trasero de serie con una timonería Watts, con nuevos brazos; no es independiente del todo, pero sí más eficaz. Detalles como este son los que hacen que los apellidos que lucen sean merecidos.

A correr

El Golf, como sus rivales, adopta un tacto más deportivo sin comprometer suavidad o confort.  | Jorge Brichette

Cuando iniciamos la marcha, los tres motores se caracterizan por su instantánea capacidad de entregar el par, sobre todo los modelos del Grupo Volkswagen: acelerar y encontrar fuerza es fácil. Todos apuestan por bajos y medios poderosos antes que una zona alta agresiva, lo que supone que están más orientados a un uso diario que a la conducción deportiva. Y sus cifras de potencia, 150 CV, son las justitas para disfrutar de ella: si en ciudad son de lo más completos, fuera de ella hay que exprimirlos del todo para encontrar sensaciones moderadamente fuertes.

El León FR se percibe, por poca diferencia, como el más deportivo de los tres. | Jorge Brichette

Hace escasas semanas (nº 1.672) realizamos una comparativa con modelos de semejante potencia y un tamaño inferior (Ford Fiesta ST-Line, DS 3 Sport y Seat Ibiza FR), y en ellos, con unos 100 kilos menos de peso, se notaba algo más de alegría. 

Tienen un tacto moderadamente deportivo, el León FR el que más

En todo caso, las velocidades máximas superan los 200 km/h, y en el paso de cero a cien, según las cifras oficiales, el León es algo más rápido, con 8 segundos, por los 8,3 y 8,5 respectivos de Golf y Astra. 

El nuevo Astra ya está en la guerra de sus rivales gracias a su aligeramiento. | Jorge Brichette

Y llegados a este punto hemos de recordar que todos ellos son más ligeros que los modelos de la generación anterior, en particular el Astra, que ahora pesa más o menos lo que los demás, unos 1.250 kilos, pero si León y Golf han adelgazado algo menos de 100 kilos, el Opel ha rebajado su peso en la báscula en más de 200 respecto a su predecesor. Ninguno de ellos necesita ni ofrece en opción autoblocante delantero.

En las curvas

Como decíamos líneas atrás, los tres modelos que nos ocupan cuentan con amortiguaciones más firmes que sus hermanos de gama. Ese incremento es, como su planteamiento general, moderado: al conducirlos notamos un tacto más firme, sin que llegue a comprometer el confort. 

El Opel Astra es algo más suave que sus rivales de hoy, y por eso presenta balanceos de la carrocería ligerísimamente más acusados. Pero lo que nos llama la atención es que está en su guerra, pues su predecesor, por exceso de peso, estaba un nivel por detrás. Y carece de un elemento que sí poseen sus rivales: amortiguación de dureza variable. Aunque el Astra sí cuenta con botón Sport, son solamente León y Golf los que pueden variar la firmeza de la amortiguación cuando lo pulsamos. 

Jorge Brichette

Aunque lo cierto es que, en los dos casos, la matización de los botones Sport en el dinamismo es muy pequeña: se hacen más firmes, sí, pero hay que ser “la Princesa del guisante” para notarlo. Aun así, si unimos esta acción al ajuste de serie, el caso es que Golf y León se perciben un puntito más deportivos y ágiles que el Astra en las curvas. Y es el modelo español el que va un poquito más allá gracias a un tacto de freno que nos ha sorprendido favorablemente por su rápida acción y mordiente. Parece el del Cupra.

El Golf se va de precio, resulta mucho más caro que sus rivales

En cuanto a los ejes traseros, en los tres casos van bien amarrados al suelo: ninguno baila, y solamente si los provocamos logramos algo de deslizamiento. Líneas atrás decíamos que los de Golf y Astra son de mejor calidad y más eficaces que los de sus hermanos pequeños, pero no aportan más sensaciones al volante.

Ecuación resuelta

Jorge Brichette

Como has podido ir apreciando a lo largo de esta comparativa, la igualdad es patente entre los tres compactos. El Astra se queda ligerísimamente atrás, tanto por agilidad como por prestaciones, aunque por mínimas diferencias. Mientras, Golf y León están ciertamente parejos, pero es el Seat el que apuesta por un poquito más de acento deportivo. Y si ahora unimos a esta ecuación los precios de cada uno, comprobamos que el Golf está en otra galaxia, pues sus 28.900 euros son muy superiores a los 21.500 del GSi Line y los 23.100 del FR, aunque lo compense en parte con detalles de equipamiento.

Las cifras de potencia son las mínimas para disfrutar de conducción deportiva

Así que nos quedamos con el Seat León FR a la hora de escoger el modelo más divertido y de precio acorde. 

En general, nos hemos encontrado con versiones que por un poco más ofrecen tanto una imagen personalizada como un tacto deportivo, con lo que son una excelente opción para los que quieren disfrutar de las curvas sin arruinarse. 

Fichas comparativas entre: Opel Astra 1.4 Turbo 150CV GSi Line - Seat Leon 2.0 TDI 150CV FR - Volkswagen Golf R-Line 150cv