Al volante

- Juan Manuel García Rubio

Opel Insignia, hasta 260 caballos

Hemos conducido ya la segunda generación del Opel Insignia. En esta nueva andadura encontramos un coche más grande y con solo dos carrocerías: el de 5 puertas o Grand Sport, y el familiar o Sports Tourer. Más equipado y más actual, su potencia llega hasta los 260 caballos, variante esta última que cuenta, además, con tracción total.

El nuevo Insignia, la segunda generación, empieza a venderse en España dentro de un par de meses desde  28.658 euros, bajo la denominación Grand Sport para la carrocería de 5 puertas y Sports Tourer para la familiar -esta última llegará después del verano-. Desaparece, por tanto, la de 4 para dejar una gama más compacta. Por dentro, es patente la mayor calidad, el mayor refinamiento, la mejor postura al volante y una conducción en general más estable y fácil.

El mayor tamaño de la carrocería salta a la vista. Este Insignia, con la plataforma que la marca denomina Epsilon 2, gana 55 mm en longitud y la batalla crece en 92 mm. También tiene una estampa con más empaque y mayor vanguardismo en los detalles, el equipamiento y el comportamiento. El ahorro de peso también es patente con hasta casi 60 kilos en algún caso.

Frente al volante, la sensación de espacio es mayor. Y en las plazas traseras también, que es donde más se agradece. No es que la altura libre al techo sea exagerada, pero es suficiente, y la libertad para llevar las piernas sin tocar el respaldo del asiento delantero es lo que más se disfruta. Hay una mayor comodidad que se siente enseguida.

Mejoran aún más tanto la calidad de los materiales, como el diseño. Ese trazo horizontal del salpicadero es práctico y útil. En el centro no podía faltar el monitor, desde el que, como ya viene siendo habitual, se manejan distintas funciones y además es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. Como otros modelos, también dispone de conexión WiFi, a través de la cual se pueden “enganchar” hasta cuatro dispositivos a la vez.

Adam Opel AG

Se puede decir que hay una motorización para cada exigencia, o casi. Así, de un lado están las motorizaciones “normales”, aunque, eso sí, todas con sobrealimentación por turbo. En diésel, la cosa parte del 1.6 Ecotec de 110 caballos. Le sigue otro de 136 CV y finalmente el más potente de 170. Y tanto en diésel como en gasolina, dependiendo de la motorización y el equipamiento, además del cambio manual hay uno automático.

Pasando a la gasolina, encontramos todavía más “chicha”. Entre los que califico como “normales” está el de 140 caballos como inicio de la gama. Compartiendo cilindrada con este, le sigue uno de 166 CV. Pero en la cima está el más deportivo en todos los sentidos. Se trata del 2 litros turbo de 260 caballos, que llegará al mercado también después del verano, asociado a la tracción total permanente y el cambio automático por convertidor de par de 8 velocidades. Con esta mecánica, el Insignia Grand Sport se erige, sin duda, como el más racing por prestaciones, sustancia a la hora de pisar el acelerador o salir de las curvas con mayor celeridad y una estabilidad superior. También se cobra un peso de casi 1.650 kilos, pero la excelente cifra de par del motor logra solventar cualquier duda con creces. No obstante, la tracción total se hace mediante un sistema de Opel llamado Twinster que, aunque no hay que confundir con un diferencial trasero, hace las veces de éste con sendos embragues multidisco que además reparten vectorialmente, esto es, dependiendo del agarre y posibilidades de cada rueda.

Adam Opel AG

Se fabrica en Rüsselsheim (Alemania), planta en la que se han invertido más de 500 millones de euros. El primer Grand Sport en salir ha sido una unidad de color blanco, 2.0 diésel de 170 CV.