Coches

- Javier ARENAS

Nissan GT-R MY14: en plena madurez

Ha pasado más de una década desde que Nissan comenzara a desarrollar su producto estrella: el GT-R. Y, a lo largo de estos años, como si se hubiera mantenido en una barrica de la mejor madera y en la mejor de las condiciones de temperatura, no ha hecho otra cosa que madurar con excelencia.

Ocurre que, ahora, al GT-R le ha salido un “hermano rebelde”, el GT-R Nismo (podéis ver el primer contacto con este coche en la revista que ha salido hoy martes), por lo que la estrategia de producto es completamente diferente a la de los últimos años. Para explicarlo de una forma sencilla, el GT-R MY14 es más confortable, mientras que para buscar los límites de la dinámica está la versión Nismo.

Estéticamente se mantiene igual, a grandes rasgos, aunque se le ha dado un toque de gracia con la incorporación de unas luces led continuas en los faros y en las ópticas traseras, que le dan un toque más llamativo, sobre todo cuando empieza a caer la luz del sol.

“¿Te das cuenta de que ya no suena la transmisión como antes?”, me dice un ingeniero de Nissan durante la jornada de pruebas en el Circuito Sodeagura (Japón). Es cierto. Lo primero que noto en la actualización del GT-R es que ha desaparecido el “clac-clac” de la transmisión y que no hay tirones al iniciar la marcha, algo más típico de un coche de carreras que de uno de calle. Tenía su gracia pero, a la larga, llegaba a ser demasiado incómodo. Pero donde más énfasis se ha puesto es en el confort de marcha. Para comprobarlo, salgo a dar una vuelta por las cercanías de Tokio, en circulación normal, y observo que, efectivamente, no resulta nada incómodo, incluso a ritmo de tortuga en pleno atasco. Unos minutos antes, en la carpa del circuito, yo mismo pude tocar con mis manos los nuevos muelles Bilstein, que ahora tienen un tarado más o menos duro en función de si hablamos del GT-R normal o del Nismo. A la hora de construir el chasis se ha tenido en cuenta la búsqueda de una mayor rigidez y la incorporación de materiales más ligeros. Ahora, la fibra de carbono también está presente en la carrocería (aunque en menor medida que en el Nismo). A la larga, se ha reducido considerablemente el ruido de rodadura.

DOMINIC FRASER

En general, absorbe mejor las imperfecciones del asfalto, se han reducido las vibraciones, la dirección es más blanda en el uso urbano y tiene más grip. Culpa de esto último también la tienen los neumáticos Dunlop SP Sport Maxx GT, desarrollados específicamente para el GT-R, con un nuevo corte en la banda de rodadura para mejorar el agarre. Son exactamente los mismos neumáticos se utilizaron el pasado mes de septiembre en Nürburgring para obtener el récord de vuelta con el Pack ‘Time Attack’ del GT-R Nismo, un coche que parece de otro mundo y del que tenéis toda la información detallada en el número 1.458 de AUTOhebdo SPORT (26 nov./ 2 dic.).