Al volante

- Juan Manuel García Rubio

Nissan GT-R 2017, insuperable

El GT-R se refina con cambios sutiles en el exterior, pero su motor gana 20 caballos para llegar los 570. Acelera más y mejor, y lo pusimos a prueba el el Circuito de Spa acompañados por el mismísimo Marc Gené.

En Nissan están muy orgullosos del GT-R, y no es para menos, porque es su mejor coche deportivo de calle. Esta nueva entrega se supera en caballos, como viene siendo habitual en cada paso que da este modelo, hasta llegar a los 570 en este “model year 2017”, que también ofrece mayores prestaciones puras. Pero es que además pretende escalar de nivel en acabados, algo que al parecer demandaban los clientes, a base de un interior más lujoso y con cambios en el volante y sobre todo en el salpicadero, que afectan, por ejemplo, al monitor central, ese que tanta información puede proporcionar en sus diferentes pantallas, además de que reduce el número de botones que tenía antes, más de 20, hasta poco más de 10 ahora.

DAVID L F SMITH

La gama del GT-R queda compuesta por el GT-R “a secas”, por 108.050 euros, que ya incluye asientos con piel y Alcántara, la consola central modificada o las llantas de 20” de diámetro. Le sigue el acabado Black Edition (112.850 euros), que añade a lo anterior los asientos Recaro deportivos en piel, y finalmente el acabado Prestige, con piel en colores marrón, rojo, etc. Luego está el GT-R Track Edition (125.850 euros), que incluye muchos elementos exteriores, interiores y mecánicos del Nismo, y el GT-R Nismo de 600 caballos, del que aún no hay precio.

Imbatible

_AMP4513 Marc Gené nos dio una vuelta por su circuito preferido, Spa, en lo que también era su primera toma de contacto con el nuevo GT-R. Él tiene como coche propio la versión actual de 550 CV.

“Es el mejor coche deportivo para la calle”, así lo define el propio Marc Gené, que lo probó en el Circuito de Spa-Francorchamps, en Bélgica, para nuestro propio deleite… y el suyo, claro

Por cierto, el mejor circuito para el piloto catalán, como él mismo nos comentaba en varias ocasiones. Y después de probar el coche aquí, además de en carreteras alemanas y belgas hasta llegar a este mítico trazado, entendí por qué lo decía.

Marc tiene como coche propio un GT-R de la versión actual, es decir, la de 550 caballos, y era la primera vez, como nosotros, que podía conducir la nueva evolución de 570. Y como nosotros, aunque con muchas más manos, hablaba maravillas de este vehículo.

Vale, el GT-R no tiene el pedigrí que tienen otros, como Porsche o Ferrari, ni siquiera con ese refinamiento que ahora pretende, pero por su agilidad a la hora de conducirlo, ahora con más potencia, la tracción a las cuatro ruedas y el cambio de doble embrague de 6 velocidades es sencillamente sensacional y hace fácil su conducción en cualquier trazado, ya sea en carretera o circuito, y prácticamente por casi cualquier persona.

Para mitigar el gran sonido de las transmisiones desde parado o cuando se tiene girado el volante, el engranaje de algunas partes se hace a menos velocidad y revoluciones. Para mitigar el gran sonido de las transmisiones desde parado o cuando se tiene girado el volante, el engranaje de algunas partes se hace a menos velocidad y revoluciones.

Ahora también, además, se mitigan los ruidos de las transmisiones al arrancar o al tener la dirección girada con un “truco” como es hacer que estas engranen a menos velocidad y a menos revoluciones, amén de una pieza cambiada que ni los mismos ingenieros presentes en la toma de contacto supieron o quisieron explicar muy bien. Es una realidad que las versiones conocidas hasta ahora hacían sufrir en exceso a determinadas partes de las transmisiones, que terminaban pasando factura, cosa que ahora, entiendo, pasará mucho más tarde.

DAVID L F SMITH

No varía ni el número de cilindros, sigue siendo un V6, ni la cilindrada (3,8 litros) ni el uso de la sobrealimentación mediante dos turbocompresores, y sin embargo el resultado es un motor especialmente generoso a la hora de entregar la potencia prácticamente a cualquier régimen

En la famosa curva Eau Rouge, Marc salía a 190 km/h con el GT-R y nos comentaba que con el Fórmula 1 lo hacía a 290 en un “visto y no visto”. Es una curva en subida especialmente difícil y que el propio piloto calificaba como “para valientes”, porque, además de experimentar varias G de fuerza, el coche se hunde al principio y llegas arriba, donde además se estrecha y no tienes visibilidad, levantado. Por eso, define al GT-R como “el mejor coche deportivo de calle”, y no es para menos, porque nosotros hemos sido capaces de buscarle el límite, nuestro límite.

Donde en la mayoría de las curvas un tracción trasera hubiera patinado de atrás y un delantera hubiese subvirado como un condenado, so pena de entrar mucho más despacio en la curva y poder dar gas mucho más tarde, el GT-R se mantiene firme, aunque con un ligero subviraje fácilmente predecible y, sobre todo, controlable. Sí, es cierto, para muchos el GT-R será un coche menos divertido, pero es pura eficiencia y muy rápido, y es lo que tienen los tracción total, que son más fáciles y tienen un comportamiento mucho más asentado y un paso por curva generalmente mucho más rápido. Como para gustos los colores, el GT-R es un ejemplo vivo de cómo hacer un Gran Turismo racing rapidísimo, con un comportamiento casi perfecto, fácil de llevar y, por qué no, también divertido. En esta renovación del que ya es un mito dentro de Nissan, las levas del volante pasan a acompañar el giro del mismo para tenerlas siempre a mano, es decir, que no son fijas.

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20 caballos más

DAVID L F SMITH

Desde que la tercera generación del GT-R salió al mercado, en 2007 en Japón y en 2009 en España, los sucesivos retoques y evoluciones han traído consigo un aumento de potencia paulatino que ahora se sitúa en 570 CV para la versión normal y 600 para la Nismo. Esta última permanece inalterada en potencia frente al modelo actual, aunque sí se beneficia lógicamente del resto de cambios. Del nuevo GT-R ya se admiten pedidos, y las primeras entregas se harán este mismo verano. Parte de un precio base de 108.050 euros, un incremento ligero si tenemos en cuenta esos 20 caballos y la serie de mejoras introducidas en el coche.

El caso es que los 570 CV del GT-R a secas, o lo que es lo mismo, los 20 caballos de ganancia, se obtienen básicamente de un nuevo mapa de la electrónica que controla principalmente el momento de ignición en cada cilindro. Una mejora en la gestión del momento de la chispa, que incluso controla con más eficiencia la temperatura en la zona superior de los cilindros, obteniendo esa mayor potencia, junto a mejoras en el turbo y el escape.

En un circuito tan exigente como el de Spa y con sus más de 1.700 kilos de peso, es un coche que se lleva muy rápido en todo tipo de curvas y situaciones.

Ya puedes rodar a 160 o 170 km/h a poco más de 3.000 vueltas, que cuando pisas solo un poco el acelerador el empuje es muy fuerte y progresivo. Sigue resultando por tanto un motor de increíbles prestaciones, tanto en carretera como en circuito, y envidiable en todos los sentidos, aunque no esté montado en un Porsche o en un Ferrari.

Nissan creates GT-R Drone: 0-100 km/h in just 1.3 seconds

Para que el propulsor se vea más asistido en refrigeración por el aire de la marcha, la calandra del morro es un 20% más grande, proporcionando mayor flujo de aire fresco a medida que se adquiere velocidad. Eso, claro, ya afecta también a las diferentes partes rediseñadas de la carrocería del GT-R, que es también fácilmente reconocible por las cuatro colas de escape de pega en la parte trasera, también de generosas dimensiones con esos 10 o 15 centímetros que dejan asomar al exterior. Precisamente, el escape proporciona un sonido verdaderamente bueno, de coche deportivo, a través de válvulas que permiten mayor o menor flujo de los gases al exterior y eliminando o reduciendo los sonidos de baja frecuencia. Este sonido se puede variar a voluntad para que suene más a través de un botón colocado inusualmente escondido debajo del volante, o bien poniendo en posición “R” cualquiera de los tres botones de la consola central habitual de este modelo relativos a diferenciales, suspensión o controles de estabilidad y tracción, de los que Nissan no ha dicho que hayan sido variados con respecto a la versión anterior.

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En circuito, por ejemplo, el sonido a altas revoluciones es sencillamente cautivador. 

Con Marc Gené dándonos una vuelta al circuito, más las que dimos nosotros, fue el mejor momento para no solo sentir un empuje del motor verdaderamente especial, sino también un sonido bonito, de carreras, que se acompaña de un comportamiento en el que sientes que tú eres el que domina el coche, y no al revés.

Coincido con Gené en que el GT-R, antes, y más ahora, es un coche recomendable al 100% para quien busque un deportivo Gran Turismo diferente, pero sobre todo efectivo en un grado muy alto, que ahora además quiere ascender peldaños a través de mejores sensaciones en los materiales y del uso en sí.

Ficha: Nissan GT-R