Coches

- Rafael J. Cid

El MX5 llega a su cuarta generación

El que es uno de los cabrios biplazas más vendidos del mundo desvelará en el Salón de París sus datos técnicos.

El MX5, o Miata, es un modelo que ha conquistado el corazón de los aficionados expertos a este tipo de coches, como prueba la gran aceptación que han tenido las tres generaciones que se han comercializado hasta ahora: es uno de los descapotables biplazas más vendidos de todos los tiempos.

La cuarta generación, estéticamente, es la más rompedora. Las precedentes, con muchos cambios siempre, han sido más continuistas, pero la que se pondrá a la venta a mediados de 2015 ha querido llamar más la atención. Se le nota más musculoso, con un frontal ahora presidido por una gran toma de aire que nada tiene que ver con el anterior modelo. El caso es que ha ganado en presencia, y eso que la longitud pasa de 4,0 a 3,9 metros.

La vista lateral sigue siendo muy atractiva y la trasera sorprende por unas ópticas más atrevidas que no le sientan nada mal. El caso es que los diseñadores de Mazda han sabido combinar muy bien la receta de lo moderno con el toque retro tan envidiado en este modelo. La capota en un principio sigue siendo de lona; más adelante seguro que saldrá una versión de techo duro, para mantener intacto el pliego de condiciones original.

Por dentro, la evolución ha sido muy positiva. En el cuadro de instrumentos, el cuentavueltas preside, y no falta una moderna pantalla táctil para controlar los más variados parámetros. En cuanto a la gama de motores, solo sabemos que serán atmosféricos y con inyección directa. Habrá dos versiones, de 140 y 180 CV; con respecto a la definición del chasis, y especialmente del peso del conjunto, ha adelgazado nada más y nada menos que 100 kg.

Para ello, el aluminio se hace fuerte en el capó y en las aletas, sin descartar la nueva dirección, que en esta generación pasa a ser eléctrica con la consiguiente rebaja en estas lides. Como cabría esperar, la definición del coche sigue siendo sumamente deportiva, con su característica tracción posterior y un equilibrado reparto de pesos 50/50.

Como conclusión, diríamos que el Mazda MX-5 de cuarta generación promete. Estéticamente nos ha convencido mucho, y ahora solo falta conocer sus cualidades dinámicas, que seguro no dejarán indiferente a nadie.