Coches

- Laura Martín

Mini JCW: las mejores esencias vienen en frascos pequeños

Tras conseguir una muy buena aceptación con el Countryman y situarse con el modelo eléctrico terceros en ventas de vehículos híbridos, la marca muestra su gama completa más racing. 

 Hace tan solo unos días os contábamos lo divertido que era el Countryman híbrido que pudimos conducir por el Circuito del Jarama. Pues bien, tras conocer el vehículo más sostenible y comprometido con el medio ambiente, nos pusimos al volante del más rebelde de la familia.

Mini realizó un test drive en un tramo cerrado para dar a conocer toda su gama de coches John Cooper Works, entre los que se encuentran la versión de 3 puertas y Cabrio, el Clubman y el Countryman.

El completo repertorio de JCW son los típicos niños que, vistos desde fuera, parecen buenos, pero que en realidad son los que rompen la vajilla en casa. Y es que, con su motor 2.0 de cuatro cilindros y de 231 CV de potencia, son auténticas fieras del asfalto.

Como dice el refranero español, las mejores esencias vienen en frascos pequeños, y Mini confirma la regla. Haciendo honor a su nombre, estos pequeños guardan en su interior un motor de altas prestaciones que hace las delicias de los amantes de la conducción. Existe la opción de comprarlo con una transmisión manual o automática de 6 velocidades en ambos casos.

La gama JCW cuenta con un parachoques delantero aerodinámico que proporciona la respiración necesaria al motor, lo que es clave para su rendimiento. Este buen funcionamiento exige la estabilidad y el control más precisos, especialmente cuando se toman curvas a gran velocidad. Por eso, montan unas llantas de aleación ligera de 18 o 19 pulgadas para acomodar unos frenos con pinzas de 4 pistones.

La suspensión deportiva está desarrollada y probada en circuito como Nürburgring, donde se ha afinado su manejabilidad y estabilidad a altas velocidades. Y como todos los detalles son importantes, cuenta con unos tubos de escape cromados inclinados que, nada más arrancar, te hacen recordar el coche que estás a punto de conducir.

Lo importante está en el interior

Con este look externo de coche de carreras, el interior está acorde con esa línea. Por eso cuenta con unos asientos deportivos JCW, elementos decorativos en rojo y negro y un velocímetro en el que se encienden banderas de cuadros a partir de los 200 km/h, esto para recordarte lo que estos pequeñines son capaces de hacer.

Además, y por si todo eso fuera poco, también existe la opción de montar un completo paquete de accesorios, incluso a modelos Mini convencionales, que ponen el mejor colofón final de estilo racing al coche. Existen hasta 6 kits diferentes que van desde pegatinas laterales y acabados hasta potenciaciones de motor. 

Los precios de cada modelo parten desde los 33.000 euros en la versión de tres puertas, 37.000 la descapotable y 38.000 y 39.300 en los modelos Clubman y Countryman, respectivamente.