Novedad

- Rafael J. Cid

El Mercedes-AMG C 63 regresa con control de tracción de 9 posiciones

La potencia sigue intacta, 476 o 510 CV, y estrena también caja de cambios de 9 velocidades.

El Mercedes-AMG C 63 acaba de recibir el restyling general del resto de la gama, con el que llegará a los concesionarios después del verano. Diferenciamos a la nueva versión, sobre todo, por la nueva parrilla frontal “Panamericana”, ahora a base de listones verticales –nuevo guiño a los AMG GT–, a lo que se suman nuevas defensas o llantas.

Mientras, en el interior, como está de moda, se estrenan los relojes digitales, que aportan aspecto de modernidad y permiten configurarlos de formas diferentes según gustemos, por ejemplo, con un mayor protagonismo de los parámetros deportivos cuando queremos pilotar.

La mayor novedad mecánica la encontramos en la caja de cambios multidisco Speedshift MCT 9G, que sustituye a la anterior de siete, y que incluye el nuevo autoblocante trasero. La guinda la pone un nuevo control de tracción, fácilmente configurable en 9 pasos.

Con la rueda de la derecha se configura el nuevo control de tracción. | Mercedes Benz

Motor V8

El motor V8 de los AMG C 63 sigue intacto, y esto es una gran noticia, pues van quedando pocos en esta categoría, que ya prefiere los de seis cilindros. Con 4.0 litros de cilindrada, se ofrece en versiones de 476 y 510 CV, estos últimos correspondientes a la versión S, y su doble turbo se encuentra en esa V que forman los cilindros.

Amortiguación, dirección –de desmultiplicación variable–, caja de cambios, sonido y controles de estabilidad pueden alterar su comportamiento a voluntad gracias al botón Sport, que en los C 63 se denomina AMG Dynamics, con los modos Basic, Advanced, Pro y Master.

Mercedes Benz

 

¿Cuánto exactamente quieres derrapar?

En Mercedes lo han calculado a la perfección, y un girador situado en el volante de los nuevos C 63 logra que el citado control de tracción se organice en 9 pasos –de control total a desconexión absoluta– para que con el acelerador puedas dar rienda suelta a la trasera, encargada de entregar toda la potencia al coche, exactamente en la medida que quieras.

Este sistema proviene del Mercedes AMG GT R, y es la primera vez que un control de tracción de estas características se monta en un modelo fuera del olimpo de los superdeportivos, aunque bien cierto es que el C 63 AMG, con sus 510 CV, está a las puertas del mismo.

Hemos probado su efectividad en el circuito de Bilster Berg, en Alemania, y nos ha dejado un excelente sabor de boca. Entre la posición 1 y la 5 las cosas están muy controladas, y el ordenador logra cortar de raíz los derrapajes, si bien según nos acercamos al segundo dígito empieza a soltarse y a permitir más ángulo de guiñada antes de entrar en acción. Es a partir del punto 6 cuando podemos comenzar a realizar importantes deslizamientos, que pueden llegar a ser interminables con todo apagado, es decir, en la posición 9, a lo que colabora el nuevo autoblocante trasero (mecánico controlado electrónicamente), que los alarga.

La utilidad de este sistema es garantizar diversión máxima con seguridad en todo momento, pues el C 63 AMG es difícil de domar y con este elemento el conductor puede ir bajando el control de la electrónica según incrementa su habilidad con el volante o según las condiciones del firme lo aconsejen.

La industria alemana da así un nuevo espaldarazo a la diversión pura al volante, pues con su instalación no se ganan prestaciones, pero sí sensaciones. ¡Con lo serios que parecen!

Mercedes Benz

 

En marcha

El grado de deportividad de los C 63 es muy elevado, y con el citado botón Sport podemos pasar de una berlina relativamente suave para el día a día a un deportivo “cabreado” de tacto de amortiguación firme y sonido grandilocuente.

La potencia es sobresaliente, y permite prestaciones de infarto. Además, el motor V8 posee bajos notables, pero lo mejor es su parte alta, cercana al corte, llena de fuerza a pesar de ser un motor sobrealimentado. 

Mercedes Benz

Particularmente incisivo en la entrada de las curvas, es un reto domar su trasera, que ahora puede controlarse tal y como has leído al inicio de este artículo variando el grado de intrusión del control de tracción.

Aun así, se mantiene la duda sobre el futuro del sistema de tracción de este modelo, pues su hermano mayor, el E 63 AMG, ya monta de serie tracción total, y su originalidad radica en que puede desconectarse para ofrecer la experiencia de la tracción trasera. Por el momento, los responsables de Mercedes no han desvelado si el próximo C 63 lo heredará.